En t érminos generales, el peso mexicano tuvo un año complicado con un alto grado de volatilidad, marcando durante este lapso 18 máximos históricos, concentrándose la mayoría en el primer semestre, donde alcanzó un precio récord de 21.39 pesos por dólar.

El peso mexicano tuvo que enfrentar uno de sus peores años des-de la crisis económica-financiera del 2008, al experimentar una pérdida de valor acumulada de 20.0%, equivalente a una depreciación de 3.20 pesos.

El tipo de cambio peso-dólar actualmente alcanza un precio de 20.7670 pesos por dólar, comparado con las cotizaciones del cierre del año pasado (17.2120 pesos); resulta un saldo negativo de alrededor de 20.65 por ciento.

En el 2008, la paridad peso-dólar presentó una depreciación de 26.52%, igual a una pérdida de valor de 2.90 pesos, la más severa de los últimos 15 años, luego de pasar de un precio de 10.9195 pesos a 13.8150 pesos por billete verde.

La moneda mexicana inició el año con importantes pérdidas, a causa del debilitamiento de los precios del petróleo y de los episodios de fuertes pérdidas para los mercados de capitales de China, observándose durante enero una depreciación de 5.22%, equivalente a 90 centavos, cotizando en 18.10 pesos.

Febrero fue uno de los meses más complicados para el tipo de cambio, al marcar un nuevo nivel máximo histórico de 19.4025 pesos por billete verde, superando por mucho el precio de resistencia de 19.0 pesos.

Banxico buscaba salvar al peso

La directora de Análisis Económico y Bursátil de Banco Base, Gabriela Siller Pagaza, destacó que en tan sólo mes y medio, la paridad peso-dólar alcanzó una devaluación de 12.7%, igual a una depreciación de 2.2 pesos, que obligó al Banco de México (Banxico) a intervenir.

En ese sentido, la especialista mencionó que el banco central aumentó su tasa de interés de referencia en 50 puntos base, para ubicarla en 3.75%; esto con la finalidad de reducir las presiones en el mercado de cambios.

Los meses de marzo y abril se caracterizaron por ser los menos presionados y volátiles, alcanzando su cotización más baja de este 2016, al presentar un precio de 17.21 pesos por dólar, derivado de la recuperación del precio internacional del petróleo. La analista de Banco Base explicó que durante marzo, el hidrocarburo registró un crecimiento de 13.60%, tocando un máximo de 34.69 dólares por barril, derivado básicamente de la menor acumulación de inventarios petroleros en Estados Unidos.

Brexit mete presión

A partir de mayo, el peso mexicano comenzó a mostrar fuertes movimientos volátiles, explicado por el ruido que empezó hacer el referéndum que se llevaría a cabo en Inglaterra el 23 de junio, lo cual consistió en poner a votación si se continuaba dentro de la Comunidad Europea.

Una vez que se realizó el plebiscito (Brexit), la sociedad optó por salirse de la Comunidad Europea, situación que llevó nuevamente al tipo de cambio a cotizar por arriba de 19.0 pesos, alcanzando un precio de 19.19 pesos por dólar.

En los meses de junio y agosto, el tipo de cambio peso-dólar mostró relativa tranquilidad, mostrando un rango de negociación entre 18.80 pesos como nivel máximo y 18.0 pesos como cotización mínima.

Dólar toma más fuerza

Para Francisco Caudillo, analista técnico de Grupo Financiero Monex, el 2016 fue un año demasiado complicado para la moneda mexicana, con una depreciación entre 15 y 20%, si consideramos los ni-veles actuales de un máximo histórico de 20.39 pesos.

El especialista indicó que en este año, el peso mexicano tuvo una depreciación muy marcada sobre todo durante el segundo semestre de este año, cuando definitivamente se observó una clara tendencia; agregó que ya no íbamos a observar niveles por debajo de 20 pesos. El especialista de Monex expuso que a partir de septiembre, el peso mexicano tuvo varios rompimientos, dentro del más marcado resultó el nivel de resistencia de 20.0 pesos, el cual fue superado una vez que Donald Trump ganó las elecciones de EU.

Agregó que el tipo de cambio peso-dólar finalizaría este año en un rango de fluctuación entre 20 y 21 pesos por dólar, con cierta inclinación hacia los altos, debido al nerviosismo que persiste entre los inversionistas por la incertidumbre del gobierno de Trump.

Peso, sin recuperarse

La moneda mexicana se depreció martes 27 de diciembre 0.57%, al cerrar a a un precio de 20.7670. Esto luego de conocerse los indicadores del sector inmobiliario de Estados Unidos que reforzaron las apuestas de que la Reserva Federal elevaría en varias ocasiones las tasas de interés en el 2017. El índice de confianza de la organización empresarial The Conference Board subió a 113.7 este mes, desde una cifra revisada de 109.4 en noviembre. La medición superó las previsiones de un sondeo de Reuters y fue la más alta desde agosto del 2001.

Los precios de las casas unifamiliares en Estados Unidos siguieron subiendo en octubre, pero un alza del costo del crédito desde los comicios de noviembre puede suponer un freno a la subida constante de los valores de la vivienda.

ricardo.jimenez@eleconomista.mx