El peso mexicano seguirá desarrollándose dentro de un ambiente de altibajos, derivados de la inquietud que aún existe sobre la evolución de la economía de China y la incertidumbre sobre si realmente habrá acuerdo entre miembros y no miembros de la OPEP en su próxima reunión, prevista para la tercera semana de abril.

El tipo de cambio peso-dólar mantendrá un rango de operación entre 17.30 pesos como nivel mínimo y 17.80 pesos como cotización máxima, de acuerdo con estimaciones de analistas del medio financiero.

En el último día de operaciones de la semana previa, la paridad peso-dólar finalizó en un precio de 17.5765 pesos, frente al cierre previo (17.3350 pesos), lo que resultó una depreciación de 1.39%; sin embargo, en los últimos 10 días la divisa mexicana reporta una recuperación frente al dólar de 1.7 por ciento.

La devaluación de la moneda resultó por la caída del precio internacional del petróleo y la especulación generada en torno a que la Reserva Federal (Fed) podría subir su tasa de interés antes de la reunión de junio de este año.

El crudo referencial de Estados Unidos, West Texas Intermediate (WTI), concluyó en con ajuste a la baja de 4.0%, a 39.79 dólares por barril; mientras la mezcla mexicana siguió ese mismo comportamiento al experimentar una disminución de 3.3%, a 31.10 dólares por barril.

El retroceso en el precio del petróleo se debió a los datos semanales de la EIA, donde los inventarios totales de crudo de EU mostraron un crecimiento de 9.35 millones de barriles. El subdirector de Mercados Financieros de Santander, Salvador Orozco Peña, advirtió que en esta semana el tipo de cambio podría presentar algunos movimientos volátiles, con la perspectiva de operar por arriba de los 17.50 pesos por dólar.

El experto anticipó que habría que estar atentos a los datos de Estados Unidos, como de China y de la Comunidad Económica de Europa (CEE).

Mencionó que en el caso de Estados Unidos la información económica que se dará a conocer esta semana será relevante para los mercados financieros internacionales, destacando el reporte de empleo de marzo y la encuesta ingreso-gasto de los consumidores, entre otros indicadores.

ricardo.zamudio@eleconomista.mx