Desde que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) bajó su tasa de interés 25 puntos base a finales del mes pasado, el peso se ha depreciado 4.45% frente al dólar.

El tipo de cambio en el mercado al mayoreo cotizó el 31 de julio pasado en 19 pesos por dólar.

Ayer la moneda mexicana cerró su cotización en 19.8450 pesos por dólar, su peor nivel en lo que va del presente año.

Gabriela Siller, directora de análisis económico en Banco Base, destacó que el peso comenzó la semana con una depreciación de 18.4 centavos o 0.94% frente al dólar.

“Este comportamiento se debe a una disminución de la exposición al riesgo en divisas emergentes. Asimismo, en el mercado cambiario se observa un fortalecimiento del dólar, debido a la especulación sobre la política monetaria de la Reserva Federal”, escribió la experta.

La Fed decidió recortar su tasa de interés de referencia de 2.25 a 2% en su última reunión de política monetaria.

Trump, quien pedía el inicio de un ciclo de recortes, se dijo insatisfecho por la postura conservadora de la Fed sobre próximos recortes. Los mercados esperan el próximo  miércoles la publicación de las minutas de la Fed.

Gerardo Copca, director de MetAnálisis, destacó que se espera que, hacia adelante, la moneda mexicana continúe presionada por la posible política monetaria del Banco de México (Banxico) de reducir la tasa de referencia en línea con lo que podría hacer la Reserva Federal en Estados Unidos.

Expertos de Natixis, uno de los más grandes administradores de fondos del mundo, destacaron recientemente que esperarían más recortes a los réditos en la Unión Americana, algo que afectó a las monedas emergentes.

Después de la decisión de la Reserva Federal, el Banco de México recortó, la semana pasada, su tasa de referencia en 25 puntos base para pasarla de 8.25 a 8 por ciento. Lo anterior, dicen los expertos, incidirá negativamente en la valuación del peso.

Guerra de divisas

Carlos García, analista senior en Signum Research, agregó que el factor de la guerra comercial entre China y Estados Unidos ha generado que los precios de algunos bienes no luzcan tan atractivos, lo que podría detonar una guerra de divisas que afectaría a la moneda mexicana.

El peso registró este lunes su peor cierre contra el dólar en lo que va del 2019. Al terminar las operaciones, el tipo de cambio se ubicó en 19.8450 unidades, de acuerdo con Banxico.

El contexto internacional de aversión al riesgo elevó al billete verde a un récord para el año.

Esta semana los expertos esperan que la especulación sobre la moneda mexicana continúe.

Mañana se publicarán las minutas de la última reunión del Comité de Mercados Abiertos de la Fed.

También será la reunión anual de Jackson Hole, evento donde se reúnen los banqueros centrales de Estados Unidos para discutir el camino de la política monetaria.

Gabriela Siller  destacó que otro factor que afectó la cotización de la moneda mexicana es que el Banxico recortó únicamente la tasa de interés en 25 puntos base.

“Si bien el diferencial con respecto a la tasa de la Fed se mantuvo sin cambios, el mercado anticipaba que el recorte fuera hasta la siguiente reunión de política monetaria. El peso se encuentra operando cerca de sus máximos del año, de 19.88 pesos por dólar. Del punto de vista técnico, se observa una señal de tendencia alcista”, agregó.

Seguirá presionado

La experta no descartó que el peso cruce la barrera de 20 unidades por dólar.

Alfonso Esparza, analista senior de Oanda, un bróker de divisas, destacó que esperan un peso débil para finales del presente año, presionado por factores externos como la guerra comercial entre Estados Unidos y China, lo que afectará el crecimiento global de la economía.

Otro de los elementos que el experto ve que afectarán al peso, es América Latina y principalmente Argentina que con la depreciación de su moneda llevó al peso mexicano a otro nivel.

Explicó, desde Toronto, Canadá, que lo líquido de la moneda mexicana representa que es una puerta de entrada de los inversionistas que quieren invertir en América Latina, y los problema de la región afectan directamente al peso.

Además, explicó que una baja en el precio del petróleo afectará la calificación de la petrolera mexicana, Petróleos Mexicanos (Pemex), entre otras cosas, por lo que esperaría en un escenario negativo que el peso se ubique en 21.50 unidades por dólar para finales del año.

“En un escenario positivo, no vemos que la moneda mexicana regrese a los niveles de 19 pesos por dólar por elementos externos e internos”, dijo Esparza.

Ayer se dio a conocer el dato de inflación en la zona euro, con una cifra interanual a julio de 1%, inferior a su registro anterior de 1.3 por ciento.

En la comparación mensual, el dato fue de -0.5% y encendió las alarmas entre los inversionistas tras la caída de -0.1% que presentó el Producto Interno Bruto (PIB) trimestral de Alemania.

En el contexto de guerra comercial entre las dos potencias económicas más grandes, el dato de inflación en la zona mostró otra consecuencia de la disputa. Los participantes del mercado cambiario se posicionaron sobre el billete verde, que avanzó con fuerza contra sus principales cruces y se ubicó en su quinto mejor nivel del año.

El peso mexicano cayó con fuerza, en línea con otras monedas emergentes consideradas activos de riesgo. Con su cierre de 19.8450 unidades, con datos del Banxico, la pérdida ascendió a 24.15 centavos contra su registro del viernes de 19.6035 unidades por dólar, lo que significa una variación intradía de 1.23 por ciento.

La paridad se desplazó en un rango abierto de casi 30 centavos, con un mínimo de 19.6093 pesos por dólar. En su registro máximo de la jornada alcanzó el nivel de 19.9050 unidades por dólar y vivió su peor momento en lo que va de 2019.

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