La crisis sanitaria por el Covid-19 impactó las cadenas productivas durante todo el 2020 y lo que va del 2021, pues industrias como la automotriz reportan la falta de semiconductores para la producción de vehículos y sus componentes. 

Las acciones de los principales fabricantes de semiconductores que cotizan en Wall Street se debilitaron y afectaron cadenas de producción de varias industrias, entre ellas la automotriz.

Los papeles de NVidia, uno de los principales productores a nivel global de semiconductores, chips y microchips tiene una caída de 73.30% en el precio de sus acciones en la Bolsa de Nueva York desde el 6 de julio pasado, cuando alcanzó un máximo de 827.94 dólares. A la fecha cotiza en 221.03 dólares. 

Otras de las principales firmas productoras de semiconductores es Intel, que tiene una pérdida de 18.88% en el valor de sus títulos, Qualcomm ha caído 19.80% y Micron ha descendido 28.58% desde sus máximos alcanzado este 2021. 

El año pasado, las exportaciones de semiconductores batieron récord, al subir 10.3% en forma interanual a 900,000 millones de dólares. 

De acuerdo con el  Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (COMCE), la escasez de semiconductores que ha golpeado a la industria automotriz no solo fue provocada por la demanda de aparatos tecnológicos durante la pandemia, sino por las restricciones burocráticas impuestas a las empresas fabricantes que ha provocado retrasos en las entrega de microchips para la fabricación de automóviles.

Según el organismo, mucho tiene que ver con la guerra comercial entre China y Estados Unidos.

Según la Asociación de la Industria de los Semiconductores en Estados Unidos (SIA, por su sigla en inglés), estos productos son un componente esencial de los dispositivos electrónicos, lo que permite avances en las comunicaciones, la informática, la atención médica, los sistemas militares, el transporte, la energía limpia y muchas otras aplicaciones. 

Ante el desabasto de esta pieza, el Senado de Estados Unidos aprobó un gasto por casi 250,000 millones de dólares a lo largo de los próximos cinco años, mediante subsidios a los productores. 

La aprobación de la Ley de Innovación y Competencia fue con el objetivo de mantener a Estados Unidos en competencia con China como una potencia tecnológica mundial. De ese modo, la legislación busca promover y financiar la investigación y desarrollo de tecnológica. 

Iván Santín Díaz, asesor independiente de inversiones, comentó que “se espera un aumento en la producción de dichos semiconductores, lo cual tiene un efecto dominó y se beneficiarían tanto automotrices, como empresas dedicadas al abastecimiento del sector”. 

Pese al desabasto en semiconductores, y declaraciones de las automotrices respecto a las afectaciones en las ventas de vehículos, las acciones de Ford, Volkswagen, Porsche y General Motors siguen con rendimientos positivos en el año, con ganancias que van desde 39 a 82% en el año.

En el tercer trimestre de este año la situación parece revertirse. Los títulos de Volkswagen bajan 2.13%, BMW cae 5.3%, General Motors retrocede 2.54 por ciento. Suben Toyota (4.61%), Ford (7.94%) y Tesla (27%).

ariel.mendez@eleconomista.mx