La mayor petrolera del mundo, Saudi Aramco, ha sido valorada por analistas bursátiles con un valor de capitalización bursátil entre 1.2 y 2.3 billones de dólares para su próxima salida a Bolsa.

El gobierno de Arabia Saudita había anunciado por vez primera una Oferta Pública Inicial (OPI) de acciones de la petrolera estatal en el 2016, como parte del programa 2030, que pretende diversificar la petrolizada economía saudí.

El plan del príncipe heredero saudí es diversificar la economía a sectores como turismo, salud y minería, entre otros.

Entonces, surgieron muchas dudas por parte de inversionistas y analistas de que las finanzas de la compañía serían escudriñadas.

Desde entonces, el reino saudí ha pospuesto en varias ocasiones la OPI de Aramco, argumentando la volatilidad que hay en los mercados financieros.

Aunque todavía se desconocen muchos detalles de la oferta, se sabe que los ciudadanos saudíes tendrán preferencia en la oferta, inversionistas institucionales y residentes extranjeros que vivan en el reino de Arabia Saudita. También se ofrecerán acciones a las naciones integrantes del consejo del golfo, Omán, Bahrein, Kuwait, Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes.

Con la valoración de entre 1.2 y 2.3 billones de dólares, Aramco sería la mayor empresa pública en Bolsa. Su competidor más cercano, en el mercado petrolero, ExxonMobil, tiene un valor de mercado cercano a los 300,000 millones de dólares, mientras que Chevron está valuada en 229,000 millones de dólares.

Aunque Aramco sería la mayor OPI de la historia, con aproximadamente 45,000 millones de dólares que podría captar en su OPI, la mayor inyección de capital accionaria de una empresa petrolera es la brasileña Petrobras, que en el 2010 recibió 75,000 millones de dólares de capital por parte del gobierno brasileño.

El prospecto de la OPI de Aramco indica que los inversionistas individuales tendrán hasta el 28 de este mes para solicitar acciones, haciendo notar que hasta 0.5% de las acciones de la compañía serán colocadas entre inversionistas individuales. De acuerdo con el documento, del 17 al 28 de noviembre se realizarán ofertas para los inversionistas individuales, y hasta el 4 de diciembre para los institucionales.

Aramco determinará una escala de precios para las acciones el 17 de noviembre, pero el precio final será fijado el 5 de diciembre, un día después del cierre de las inscripciones.

En el prospecto de inscripción, Aramco explicó que no pondrá a la venta más acciones en un periodo de seis meses, de acuerdo con las normas establecidas por el gobierno saudí.

Asimismo, los accionistas no podrán venderlas durante los primeros 12 meses, a excepción de los gobiernos extranjeros e inversionistas “estratégicos” vinculados a esos ejecutivos.

Aramco alertó de varios riesgos en su folleto de más de 600 páginas, entre los que destaca que los resultados de las operaciones y el flujo de caja están “significativamente” afectados por la oferta y demanda internacional del crudo y el precio al que se puede vender. “No puede haber ninguna garantía de que la empresa pagará los dividendos de las acciones o la cuantía de cualquier dividendo y la compañía puede cambiar su política de dividendos sin previo aviso a los accionistas minoritarios”, indicó.

Otros riesgos que expone la empresa en su prospecto es que los precios internacionales del petróleo han estado muy volátiles los últimos meses y seguirán volátiles. El precio del Brent cayó fuertemente desde mediados del 2014 a principios del 2016, de 112 a 31.9 dólares por barril en ese tiempo.

Desde enero del 2016, los precios del referencial europeo fluctuaron en un rango de precios de 50 y 75 dólares por barril. En septiembre llegó a 61.5 dólares por barril.

El polémico príncipe heredero de Arabia Saudita

El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, controla parte de la fortuna de la familia real valuada en 1.4 billones de dólares.

Quiere cambiar el rumbo de la economía de su país. Dice que quiere modernizar su país, de manera paulatina. Estudió derecho, no tiene experiencia militar y le gustan los lujos. Con un gran poder, para muchos es un joven inexperto e impulsivo que ahora quiere vender parte de la petrolera para modernizar su nación.

Analistas internacionales consideran riesgoso invertir en los papeles de la petrolera estatal saudita y piden cautela. Para empezar señalan que no hay suficiente información sobre su Oferta Pública Inicial. Incluso, en su prospecto de más de 600 páginas no mencionan ningún dato sobre el número de acciones a colocar así como el precio de éstas. Ante ello, los analistas especulan sobre los datos de la oferta y eso podría significar la diferencia al momento de decidir invertir en sus papeles. “La OPI ha sido confirmada pero no nos han dado ningún dato al respecto”, dijo David Lennox, analista en Fat Prophets.

Otro riesgo es el de los dividendos. La compañía ha dicho que una de sus prioridades era entregar dividendos de manera “sostenida y creciente”, y que se ofrecerán dividendos por 75,000 millones de dólares con correspondientes al 2020.

Sin embargo la cantidad de dividendos que se paguen tendrá que ver con la cantidad de acciones que la firma decida listar. “Sabemos el monto pero no tenemos el número de acciones”, dijo Lennox.

Un tercer riesgo tiene que ver con aspectos geopolíticos, como la tensa relación entre Arabia Saudita y su vecino Irán, lo cual podría afectar el ánimo de los inversionistas.

“¿Quisieras invertir en una región donde la relación con Irán es frágil?”, se preguntó Bob Parker, miembro del Comité de Inversión de Quilvest Wealth Management.

También está el problema de los ataques con drones en septiembre, pues buena parte de la infraestructura petrolera saudita quedó dañada.

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