Una eventual quiebra del gigante inmobiliario chino Evergrande está lejos de convertirse en el temido “momento Lehman” para los mercados internacionales, que en el 2008 supuso una crisis financiera de alcance mundial, opinaron analistas de Barclays y UBS.

En el reporte “Por qué Evergrande no es el momento Lehman de China”, los estrategas del banco británico argumentaron que aunque el segundo desarrollador más grande de China tiene una deuda de alrededor de 300,000 millones de dólares, de los cuales solo una “cantidad relativamente pequeña” corresponde a valores financieros.

Puntualizaron que más del 50% son cuentas por pagar y facturas de aceptación, mientras que 14% (42,000 millones de dólares) de los pasivos son productos de gestión de patrimonio vendidos a inversionistas minoristas. En tanto, los créditos bancarios representan otro 11.4% de los pasivos.

Estas, agregaron, no son cifras suficientemente grandes como para inclinar la balanza hacia un "momento Lehman", ya que el sistema bancario de China tiene entre 40 y 45 billones de dólares en activos y los préstamos totales superan los 30 billones de dólares.

“Un verdadero momento Lehman es una crisis de una magnitud muy diferente. Sería necesario ver una huelga de prestamistas en gran parte del sistema financiero, un fuerte aumento de las dificultades crediticias fuera del sector inmobiliario y que los bancos no están dispuestos a enfrentarse entre sí en el mercado de financiamiento bancario”, expusieron los especialistas de Barclays.

“Simplemente no se dan las condiciones para que ni siquiera un gran incumplimiento sea el momento de Lehman de China”, reiteraron.

Paul Donovan, economista jefe de UBS Global Wealth Management, coincidió al explicar que el riesgo del probable incumplimiento de pago de Evergrande puede tener implicaciones más a nivel local que mundial.

“Las preocupaciones sobre el futuro que tendrán la inmobiliaria china son muy limitadas. Los reguladores chinos serán capaces de contener el contagio, el cual está por el momento contenido en China”, opinó el economista de UBS. 

Incluso detalló que la incertidumbre que mantiene en alerta a los inversionistas es porque “no saben qué es lo que sigue realmente. El impacto está contenido dentro de China por el momento, más que en las economías mundiales”. 

Semana decisiva para el gigante inmobiliario

Evergrande debe pagar 84 millones de dólares de intereses por su deuda este jueves y para el próximo 29 de septiembre tendrá que desembolsar otros 47.5 millones de dólares.

La situación para la inmobiliaria china es apremiante, pues se estima que deberá hacer frente a más de 127,500 millones de dólares para  los próximos 12 meses, una cifra considerables si se toma en cuenta que su liquidez actual representa apenas un 10% de ese cantidad, según informó el diario chino Caixin.

Estrategas de Barclays enfatizaron que el problema de Evergrande podría traducirse en un lastre en el sector inmobiliario

“En una situación límite, incluso si los mercados de capital se cerraran a todas las empresas inmobiliarias chinas, los reguladores podrían hacer que los bancos les prestaran a esas compañías, manteniéndolas a flote y ganando tiempo para buscar una salida”, se lee en el documento.

La propia compañía inmobiliaria ha señalado que enfrenta fuertes presiones de liquidez, ya que espera que sus ventas disminuyan en septiembre.

Agregar que para aliviar este problemas mantiene actualmente conversaciones con posibles inversionistas para poner en venta cierto porcentaje de participación de miembros del grupo y otros activos, incluidos, propiedades de inversión, hoteles.

De hecho, ya ha contratado como asesores financieros a Houlihan Lokey y Admiralty Harbour Capital para evaluar la estructura de capital y explorar todas las soluciones viables para aliviar el problema de liquidez y alcanzar una solución óptima para todas las partes involucradas.

Sin embargo, los especialistas de Barclays descartaron una  liquidación del inventario de viviendas de Evergrande, pues no podría contar con la liquidez necesaria y tan rápida  para enfrentar los vencimientos, como el de este  23 de septiembre.

“La empresa representa el 4.2% de las ventas de viviendas a nivel nacional y el 60% de sus activos son inventarios de viviendas. Una prisa repentina por monetizar sus activos a niveles de dificultad parece poco probable y, en nuestra opinión, los reguladores no la permitirían”, reiteraron.

Evergrande fue fundada por el ex ejecutivo siderúrgico chino Xu Jiayin en 1996.

No solo tiene negocios en el sector inmobiliario, autos eléctricos, también es dueño del equipo de futbol chino Guangzhou FC.

La crisis del gigante chino también se ha reflejado en la cotización de sus acciones, pues estas se han desplomado cerca de 84% en la Bolsa de Hong Kong, llegando hasta los 2.27 dólares de Hong Kong.

judith.santiago@eleconomista.mx