Evergrande es una empresa constructora de China. Es la segunda más grande de ese país. Desde 1996, año de su fundación, ha construido más de 12 millones de viviendas para la clase media alta de China. Tiene 200,000 empleados directos y provoca otros 3.8 millones de empleos indirectos. Tiene activos 1,300 proyectos inmobiliarios en 280 ciudades. Hoy, Evergrande enfrenta una crisis que puede llevarla a la quiebra; en la caída puede arrastrar a diversos gigantes financieros internacionales, como Ashmore Group PLC, BlackRock, UBS, HSBC y el Royal Bank.

Evergrande ocupa el puesto 43º entre las 500 empresas más grandes del mundo según la revista Fortune (Fortune 500) y es propietaria del equipo de futbol chino Guangzhou FC. Su inmenso tamaño le permitió incursionar en sectores distintos al de la construcción y los bienes raíces, con participaciones en la industria automotriz a través de Evergrande New Energy Auto, en el sector turístico con Evergrande Fairyland, en la salud con Evergrande Health y en el sector del consumo, con Evergrande Spring.

Su tamaño corporativo es proporcional al tamaño de su deuda: 300,000 millones de dólares, equivalente a 2% del PIB de China. Si Evergrande cae en quiebra, las repercusiones tendrán alcance en el sector financiero internacional. Por eso los mercados bursátiles han reaccionado de manera tan estruendosa en los recientes días.