Goldman Sachs, considerada la firma de inversión más influyente en el mercado de commodities, ofrece una posible respuesta a una de las grandes incógnitas que afrontan los mercados en el inicio de 2016.

En medio de las alertas que vuelve a activar el derrumbe que registra el precio del petróleo, Goldman Sachs augura un próximo suelo en las caídas y sorprende al mantener sin cambio su previsión sobre el crudo al cierre del primer semestre del año.

Si se cumplen sus estimaciones, el barril tipo West Texas alcanzará en poco más de cinco meses los 40 dólares. Este nivel representa un potencial de revalorización del 33% respecto a los mínimos que registra en la sesión de hoy, por debajo de los 30 dólares, y en sus cuotas más bajas desde 2003.

Goldman Sachs, la firma que advirtió ya el pasado año de un posible descalabro del petróleo hasta el entorno de los 20 dólares, considera que este escenario más pesimista todavía no es el principal en sus proyecciones.

Al margen de la volatilidad extrema en el corto plazo, la firma estadounidense ve un incipiente mercado alcista en el petróleo a medio plazo: "La clave en 2016 serán los ajustes reales (de producción) que puedan devolver la estabilidad a los mercados y originar un nuevo mercado alcista, que todavía esperamos para finales de año".

Posible suelo en 25 dólares

De acuerdo con las nuevas previsiones de Commerzbank, para estas fechas (finales de año) el precio del barril de Brent podría alcanzar los 50 dólares, lo que supondría una revalorización superior al 60% respecto a los niveles que registra en la sesión de hoy.

Los analistas de la firma de inversión alemana han rebajado sus previsiones desde los 63 dólares estimados con anterioridad.

En el corto plazo, en cambio, no descartan nuevas caídas, sobre todo una vez que sean levantadas las sanciones comerciales impuestas a Irán. Desde Commerzbank se atreven a fijar un posible suelo en el desplome del precio del crudo: "Una caída hacia los 25 dólares es bastante posible, pero no mucho más allá".

En una línea similar, los analistas de BNP Paribas consideran que el precio del petróleo podría oscilar este año en un rango de entre los 30 y los 40 dólares. El precio medio del Brent rondaría, según sus nuevas proyecciones, los 37 dólares.

Estas previsiones de rebote matizan el pesimismo que traslada la reciente oleada de rebajas de perspectivas por parte de la firmas de inversión. Estas rebajas allanaban la posibilidad de nuevos descensos en el precio del petróleo, hasta el entorno de los 20 dólares. Las estimaciones más extremas, las barajadas por Standard Chartered, no descartaban un derrumbe hasta los 10 dólares.

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