El periodo de Donald Trump en la Presidencia de Estados Unidos llegó a su fin. Con su salida y la consecuente llegada del demócrata Joe Biden, los días complejos para el peso mexicano, caracterizados por la alta y repentina volatilidad en los mercados financieros, podrían verse notablemente reducidos.

Los registros cambiarios del Banco de México (Banxico) dan cuenta de una apreciación engañosa para el peso en el primer año de su gobierno. El billete verde pasó de 20.6400 pesos al cierre de 2016 a 19.6595 pesos por dólar en el cierre de 2017, con una variación acumulada de -4.75% durante el periodo.

Sin embargo, para analizar los movimientos del mercado hay que ir más atrás. El avance del peso fue precedido de una fuerte depreciación debido a temores en los mercados a la posible victoria de Trump. Incluso antes de su llegada a la Presidencia, elevó el cruce de 18.4215 a 20.9475 unidades en tres días.

“Cabe destacar que el mercado cambiario siempre se adelanta. Ante posibles eventos de riesgo, los operadores dejan los activos riesgosos como el peso en busca de otros activos más seguros. Estos movimientos suelen generar sobrerreacciones”, dijo Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base.

El mercado le tomó la medida

Como presidente del país más poderoso del mundo, Trump fue fiel —casi siempre— a las ideas conservadoras y proteccionistas que esgrimió como candidato. Las diferencias en áreas como el comercio y la migración que tuvo con los principales socios de su país se vieron reflejadas en todos los mercados.

Sin embargo, la divisa local cerró dos de cuatro años de la administración de Trump con ganancias (2017, con 4.75%, y 2019, con 3.96%), mientras que en uno (2018) apenas se desplazó 0.03% en favor del billete verde y en el último (2020) se depreció 5.63% por la crisis que ha significado la pandemia.

La presión que ejerció Trump sobre el peso difiere bastante de la observada en la crisis ocasionada por el coronavirus. Lo del republicano era una sorpresiva volatilidad que no podía predecirse y que provenía de declaraciones. Trump provocó dos de las 10 peores caídas vistas en el peso desde su victoria.

La peor de todas ocurrió ante la posibilidad de una victoria electoral de Trump, que era sinónimo de incertidumbre para el Tratado de Libre Comercio (TLCAN). Junto con sus promesas relacionadas con un muro, disparó el tipo de cambio 8.53% hasta un cierre de 19.9930 unidades, desde 18.4215 pesos.

La novena peor caída para el peso en el periodo, ya con Trump como presidente, se dio cuando el republicano, recién apodado Mister Arancel, amenazó con gravar en 5% todos los bienes originarios de México si el país no reducía el flujo migratorio ilegal. En esa ocasión la paridad saltó casi 3 por ciento.

Trump también colaboró en uno de los mejores movimientos en favor del peso de forma involuntaria. El 15 de noviembre de 2016, entonces presidente electo de Estados Unidos, suavizó ante la prensa algunas promesas de campaña perjudiciales para México. El peso recuperó 2.35% o cerca de 50 centavos.

Los anteriores son tres ejemplos del poder que tuvo Trump para mover los mercados; a veces le bastaba un solo tuit. A pesar de esto su periodo no podrá recordarse como el de mayor volatilidad, de acuerdo con Siller.

“Desde 1994, cuando inició el régimen de libre flotación en México, el mandato de Bill Clinton fue el más volátil con 14.56 por ciento. La volatilidad del tipo de cambio fue de 9.94% con George W. Bush; de 9.94% y 12.56% con Barack Obama y de 13.16% con Trump”, explicó la experta.

Para la estadística quedarán un tipo de cambio promedio de 19.6994 pesos durante la administración de Trump, un mínimo de 17.4503 pesos el 19 de julio de 2017, con un máximo histórico de 25.7849 pesos el 6 de abril de 2020 que no deja lugar a dudas: su gobierno fue un periodo de alta volatilidad.

jose.rivera@eleconomista.mx