La firma definitiva del acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA, por su sigla en inglés) reducirá la cautela e incertidumbre de los inversionistas globales hacia la región, indicó la estratega en jefe de Capital de BlackRock, Kate Moore.

Explicó que aunque se ha dado un paso importante aún persiste cierto grado de preocupación porque se está  lejos de que el acuerdo comercial sea un hecho consumado, toda vez que la propuesta que ya está sobre la mesa tiene que ser ratificada por los legisladores de los tres países.

“Por lo menos estamos en el camino correcto y en la medida en que eso se cumpla pueden reducirse algunas de las reticencias que los inversionistas puedan tener en la toma de decisiones”, sostuvo la también responsable de formular recomendaciones de inversión en BlackRock.

Moore matizó que si se firma el acuerdo todavía tomarán algunos trimestres para digerirse los términos y conocer cómo será la implementación, para entonces medir el impacto en los mercados.

BlackRock es uno de los administradores de activos más grande del mundo. Gestionaba aproximadamente 6.3 billones de dólares hasta el 30 de junio de este año.

Incertidumbre

La especialista también habló de la incertidumbre causada por las tensiones comerciales entre las dos economías más grandes del mundo Estados Unidos y China.

Enfatizó que esta incertidumbre destaca por las cambiantes decisiones del gobierno de Estados Unidos, haciendo que las perspectivas de crecimiento sobre las ganancias o utilidades sean menos fuertes y aumente la resistencia a las inversiones.

“Si no hay una resolución comercial, se va a mantener la resistencia de los inversionistas globales. Si vemos que se levantan más barreras comerciales, ciertamente eso va a tener un impacto en las compañías de Estados Unidos. Ciertamente lo tiene en el precio de las compañías chinas a pesar de que existe una fuerte demanda comercial”, enfatizó Moore.

Sostuvo que han observado que compañías e individuos han cambiado su comportamiento debido a las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. El foco de atención estará en los reportes del tercer trimestre y en “el lenguaje que usen los directores generales y financieros de las empresas para saber si están haciendo una pausa o si en sus inversiones están viendo un cambio de la demanda en China”.

Mercados emergentes

Kate Moore explicó que empieza a darse una caída en la confianza de los mercados emergentes por razones que no necesariamente están justificadas por el entorno actual, en el que las dos grandes economías del mundo se enfrascan en una disputa comercial. “Hacia el 2016 y el 2017 comenzamos a ver mayor inversión en los mercados emergentes y hasta la primera mitad del 2018”, puntualizó. “Necesitamos ver una especie de resolución, algún plan en materia comercial de manera que los inversionistas globales pongan más dinero en estos mercados. Aunque se ve sólida la salud corporativa, necesitamos ver una resolución en materia de comercio y entender cuál es la ruta que van a seguir las negociaciones”, aseveró.

La estratega explicó que los inversionistas optan por activos más seguros y de mayor calidad de Estados Unidos, aunque han mostrado preocupación de que después de nueve años y medio de un mercado agresivo la expansión de la economía pudiera tener un riesgo “a la vuelta de la esquina”. “No es nuestro punto de vista, creemos que la expansión continuará más allá del 2019, que la salud de las empresas es mucho más robusta que nunca”, aseguró. Agregó que las acciones son sus preferidas para invertir por encima de bonos, aunque los bonos de corto plazo tiene cierto atractivo en la medida en que la Reserva Federal va normalizando la política monetaria.

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