Las acciones de empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) en manos de inversionistas extranjeros no han salido del mercado, lo que es un buen indicador para las inversiones en el país, dijo José Oriol Bosch.

El director general de la BMV mencionó que pese a que los principales índices bursátiles estadounidenses han presentado caídas estrepitosas en las últimas semanas, el principal índice en México (S&P/BMV IPC) reflejó una tendencia “un poco más estable”.

Explicó que la volatilidad observada en los últimos días en la BMV está más relacionada con la reacción de las bolsas a nivel mundial.

Descartó que dicha volatilidad sea consecuencia de la incertidumbre sobre las próximas elecciones presidenciales y las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pero no eliminó que se observe más adelante.

Falta promover

Con motivo del timbrazo de inicio del primer torneo de derivados RiskMathics, John Hull Award “Trading Experience”, José Oriol Bosch destacó que se requiere de educación financiera en el país, específicamente en el tema de los derivados, pues considera que se les asigna una mala imagen a estos instrumentos, pese a que de ellos se puede obtener un buen uso.

Dijo que las instituciones financieras son muy activas en este tipo de instrumentos, ya sea a través de Swaps, Forwards u opciones tanto en la Bolsa de Derivados (Mexder); además de que existe un pequeño número de empresas que se involucran con ellos.

“Hemos visto al gobierno usarlos de una forma muy eficiente, el caso de México es un ejemplo para las exportaciones petroleras, pues el gobierno tiene una cobertura a través del mercado de derivados.

“Sin embargo, falta la participación de las empresas públicas, y finalmente se debe ver a los derivados como un contrato de seguro, pero vemos que muchas empresas no aseguran su flujo en divisas ni sus materias primas”, expresó.

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