Ibercaja iba a salir a Bolsa antes de que terminara este año y había retomado con fuerza los contactos con los inversionistas para intentar hacerlo entre abril y mayo.

Pero la propagación de la pandemia del coronavirus hace imposible cumplir con estas intenciones y ha llevado al gobierno a relajar los plazos, que la entidad aragonesa ya había intentado en otras ocasiones.

El banco tiene obligación legal de salir a Bolsa antes de que termine este año. Esta es la vía que la entidad eligió para que la Fundación Bancaria Ibercaja, que ahora controla 87.8% de la entidad, rebaje su participación a menos de la mitad, tal y como fija la Ley de Cajas. Ahora podrá activar una prórroga de dos años más, aunque fuentes del banco garantizan que se tratará de cumplir con el plazo actual que expira a finales del 2020.“Es muy difícil, pero se podría despejar el panorama en los próximos meses”, señalan las fuentes.

El gobierno justifica el plazo extra, porque en un contexto como el actual de situación de crisis sanitaria, social y económica, “la obra social de las fundaciones bancarias adquiere una relevancia aún mayor”, según el borrador del Real Decreto Ley aprobado por el Consejo de Ministros.

Por ello, y con el objetivo de garantizar dicha obra social, el Ejecutivo propone modificar la Ley 26/2013, de 27 de diciembre, de cajas de ahorros y fundaciones bancarias para extender en dos años el plazo de desinversión previsto para las fundaciones bancarias con participación mayoritaria en entidades de crédito.

En cualquier caso, si la Fundación Bancaria Ibercaja opta por ampliar el plazo para saltar a Bolsa, tendría que constituir un fondo de reserva para cada año extra con al menos 50% de los dividendos abonados por parte del banco.