El regulador de valores de China emitió el jueves normas para limitar las ventas de títulos por parte de los grandes accionistas de las empresas que cotizan en bolsa, una medida que busca evitar un desplome del mercado, pero que podría debilitar aún más la confianza de los inversores.

Las restricciones fueron anunciadas luego de que las acciones se desplomaron 7.00% apenas una hora después de iniciada la actividad, haciendo que se aplique un mecanismo interruptor introducido recientemente.

Los grandes accionistas no podrán vender más de 1.00% del capital de acciones de una empresa que cotice en bolsa a través del sistema centralizado de operaciones de los mercados bursátiles en un lapso de tres meses.

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Además, deben presentar sus planes de ventas 15 días hábiles antes de las operaciones, según las normas publicadas por la Comisión Reguladora de Valores de China (CSRC por su sigla en inglés), que entrarán en vigor el 9 de enero.

El regulador dijo que las medidas buscan evitar el efecto de liquidaciones de títulos "intensas y masivas" por parte de altos ejecutivos y grandes accionistas, es decir, los inversores que tienen más de 5.00% de participación en una compañía.

La nueva normativa "ayudará a estabilizar las expectativas del mercado y aliviar el pánico", dijo la CSRC. Sin embargo, algunos analistas señalaron que, si bien las reglas son menos draconianas de lo esperado, la intervención en el mercado dañará la confianza de los inversores en el largo plazo.

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"Muchos inversores extranjeros querían creer que la lección que el Gobierno aprendió del último verano (boreal) es que la intervención no funciona. La medida de hoy confirma lo contrario: que el Gobierno simplemente cree que la intervención de este verano no fue lo suficientemente fuerte. El Gobierno ha confirmado que seguirá interviniendo como y cuando lo necesite", dijo Oliver Barron, del banco de inversión NSBO.

Alberto Forchielli, fundador de Mandarin Capital Partners, dijo: "Esto es una locura. Los reguladores chinos iniciaron este camino en julio y no pueden salirse. Han arruinado cualquier esperanza que los inversores pudieran tener aún en el mercado".

frm