Warren Buffett, presidente ejecutivo del conglomerado estadounidense de inversiones Berkshire Hathaway, publicó su tradicional carta a los accionistas el fin de semana.

Los altos precios de los activos han derivado en una sequía de operaciones relevantes para el conglomerado, que acumula así una caja de 128,000 millones de dólares que no encuentran destino.

No obstante, el conocido como el Oráculo de Omaha por su olfato inversor, aseguró que los accionistas no deberían estar preocupados por el futuro de la compañía, que irremediablemente afronta su sucesión ante la veteranía de sus principales gestores. Buffett cumple 90 años en agosto y su socio Charles Munger tiene 96 años. “Berkshire está 100% preparada para nuestra partida”, escribe Buffett a sus accionistas.

Aún se desconoce quién será el sucesor de Buffett cuando este decida retirarse, aunque propuso que su hijo Howard sea el presidente, aunque no recibirá ningún salario. Se espera que su sucesor proceda de la empresa, que en principio ya habría identificado al candidato.

El financiero más respetado de Wall Street dejó especificado en su testamento que no se venda ninguna acción de la compañía.

Entre otros pilares, Buffett basa su optimismo sobre el futuro de Berkshire en la diversificación y fortaleza de los negocios y en un equipo de directivos, para “quienes dirigir Berkshire es mucho más que tener un trabajo bien remunerado y prestigioso”.

Matrimonios

Buffett compara en la carta las operaciones corporativas con los matrimonios. “Al revisar mi historial desigual, he llegado a la conclusión de que las adquisiciones son similares al matrimonio: comienzan con una boda alegre, pero la realidad tiende a cambiar las expectativas prenupciales. A veces, hay felicidad más allá de las esperanzas de cualquiera de las partes. En otros casos, la desilusión es rápida. Siguiendo esa analogía, diría que nuestro registro civil sigue siendo, en gran medida, aceptable”.

Pese a la dificultad de encontrar elefantes a quiénes destinar su tesorería, Buffett sigue en la búsqueda de operaciones relevantes. “Buscamos constantemente comprar nuevos negocios que cumplan con tres criterios: deben tener una buena rentabilidad sobre el capital tangible neto; deben ser administrados por gerentes capaces y honestos y finalmente, deben estar disponibles a un precio razonable. Cuando detectemos estos negocios, nuestra preferencia sería comprar 100% de ellos. Pero las oportunidades para hacer estas adquisiciones son raras”, dice Buffett, que explica que un mercado de valores voluble permite tomar posiciones grandes en empresas cotizadas, pero no participaciones de control.

Resultados

Berkshire Hathaway cerró el 2019 con una caja de 128,000 millones de dólares y una utilidad de 81,417 millones de dólares, muy por encima de las ganancias de apenas 4,000 millones del 2018, afectadas por las provisiones de su inversión en Kraft-Heinz.

La firma invierte en las empresas estadounidenses cotizadas más relevantes y apenas se revalorizó 11% en Bolsa en el 2019, frente a 31.5% del S&P 500, incluyendo dividendos. La apatía de la acción provocó que Berkshire pasara del quinto al séptimo puesto en el ranking de las firmas más valiosas, por detrás de Facebook y Alibaba.