Los beneficios netos del banco español Bankia retrocedieron un 79% en el tercer trimestre tras haber efectuado una provisión de 155 millones de euros (unos 182.5 millones de dólares) para hacer frente al riesgo de impago de créditos por la pandemia.

El resultado neto fue de 37 millones de euros (unso 43.5 millones de dólares), por debajo de los 46 millones de euros que pronosticaban los analistas interrogados por el proveedor de informaciones financieras Factset.

En total, Bankia, en medio de un proceso de compra por parte del también español Caixabank, aprovisionó 465 millones de euros (unos 547 millones de dólares) en dotaciones extraordinarias entre enero y septiembre.

Como consecuencia, el beneficio neto disminuyó en un 69%, hasta los 180 millones de euros, en este periodo respecto a los primeros nueve meses de 2019.

El objetivo es "reforzar aún más el balance" contable de la entidad, explicó Bankia en un comunicado.

La mayoría de grandes bancos europeos tomaron medidas similares estos últimos meses ante el miedo de que numerosos particulares o empresas sean incapaces de devolver sus préstamos debido a la explosión del paro o las quiebras provocadas por la crisis económica vinculada a la pandemia.

Bankia explica haber concedido moratorias al pago de préstamos inmobiliarios por un monto total de 4,136 millones de euros (unos 4,870 millones de dólares), un gesto alentado por el gobierno español que controla un 61.8% de su capital tras el macrorescate público que requirió la entidad en 2012.

La tasa de morosidad (la proporción de créditos con riesgo de no ser devueltos) se mantiene casi estable desde enero alrededor del 5 por ciento.

La tasa de fondos propios duros, que mide la solidez financiera del banco, progresó un 14.79% contra el 13% a finales de diciembre.

Queda un trimestre complejo para terminar el año porque los efectos de la pandemia son inciertos", señala en un comunicado José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia.

El grupo se encuentra a un paso de ser adquirido por Caixabank, una operación que dará lugar al primer banco en número de activos en España.

El Estado se quedará con alrededor del 16% del capital de la nueva entidad.

Las juntas generales de accionistas de los dos grupos deben reunirse a principios de diciembre para aprobar la fusión, que debe culminar a finales del primer trimestre de 2021.