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Conexión humana, el eje central de la formación profesional para la generación Z y Alfa
La educación de las nuevas generaciones exige docentes capaces de integrar tecnología, pensamiento crítico e inteligencia emocional, sin perder de vista que la conexión humana sigue siendo el eje central del aprendizaje.

Docentes enfrentan el reto de formar estudiantes críticos, emocionales y preparados para convivir con nuevas tecnologías.
Los docentes, así como las instituciones educativas, nos enfrentamos cada vez más a retos desafiantes; no debemos olvidar que, detrás de los planes de estudio y su implementación, nos encontramos los humanos: la parte pensante y sensible de la educación, los maestros. Bajo esta mirada humana, no podemos ignorar que las generaciones actuales —la generación Z y la futura generación Alfa— no solo buscan obtener información, sino encontrar un significado.
Estos jóvenes ya no esperan una educación rígida y estandarizada; ahora, el aprendizaje deberá basarse en la validación de sus emociones y en brindarles herramientas reales que incorporen las tecnologías de la información, las cuales forman parte de su lenguaje natural. Sin embargo, es determinante cuidar que la conexión humana siga siendo el estandarte que los guíe e incorpore al exigente mundo que les espera.
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Retos académicos
Dentro de los retos académicos a los que nos enfrentamos los docentes, podemos identificar los siguientes:
1. Los docentes debemos pasar de ser “el sabelotodo” a ser un mentor que, con humildad, pueda decir: no lo sé todo, pero te puedo apoyar a dudar de la información que encuentres.
2. Resolución de problemas reales, pues nuestras y nuestros estudiantes buscan el para qué sirve adquirir este conocimiento; esto hace que conecten con el mundo real.
3. Uso de la IA como herramienta de aprendizaje y de conexión con la tecnología educativa; el reto es hacerles comprender que la IA no tiene intuición ni ética, y el reto mayor es mostrarles que somos irremplazablemente humanos.
4. Generar un lugar seguro y de comunidad para los estudiantes, en donde se sientan seguros, cómodos y felices de poder conversar y debatir, pero, sobre todo, generar pertenencia.
Sin lugar a dudas, el reto mayor al que nos enfrentamos los docentes es a ser más humanísticos, pues pese a que entre más tecnología tengamos (que es muy importante y valioso), nada cambia el valor de mirar, escuchar y ayudar a las y los estudiantes.
Etiquetar, reconocer y valorar sus emociones y las de los demás nos ayudará a transitar de forma adecuada en esta vorágine de retos tecnológicos e inteligencia artificial.
Aunque la tecnología y la Inteligencia Artificial dicten el progreso técnico para dichas generaciones, la verdadera ventaja competitiva radicará en su inteligencia emocional. Los docentes debemos ser arquitectos de la autoconciencia, empatía y resiliencia.
* Mtro. Irving Alejandro Yerena Herrera,director del programa académico bicultural del tec de monterrey campus santa fe.

