El Reino Unido conmemoró el lunes con una ceremonia discreta lo que el primer ministro David Cameron calificó de "acto de agresión" cometido hace 30 años por Argentina en las Malvinas, en medio de una escalada verbal con el país sudamericano por la soberanía de las islas.

"Hace 30 años hoy, la población de las islas Falkland (nombre británico de las Malvinas) sufrió un acto de agresión destinado a robarle su libertad y su modo de vida", estimó Cameron en una declaración publicada en el día de aniversario del inicio del corto pero sangriento conflicto que enfrentó a ambos países en 1982.

El primer ministro rindió tributo a los miles de soldados enviados por la entonces jefa de gobierno Margaret Thatcher para recuperar las islas controladas por los británicos desde 1833, y a los cerca de 3,000 isleños que desde la guerra lograron construir una sociedad "próspera y segura".

El primer ministro insistió en que su país sigue "firmemente comprometido con la defensa del derecho de los habitantes de las Falklands, ellos y sólo ellos, a decidir su propio futuro".

A pesar de todo, en lo que fue interpretado por algunos medios como un gesto de reconciliación, Cameron dijo también que este era un día para recordar "a todos los que perdieron sus vidas en el conflicto, los miembros de nuestras fuerzas armadas así como los militares argentinos que murieron".

El conflicto, que culminó con la rendición argentina el 14 de junio de 1982, dejó 255 británicos y 649 argentinos muertos, así como tres isleños.

La declaración de Cameron se publicó antes de un discurso esperado de la presidenta argentina Cristina Kirchner en Ushuaia, en la provincia de Tierra del Fuego en cuyo territorio Argentina incluye a las Malvinas, en plena ofensiva diplomática por la reivindicación de su soberanía.

El anuncio de la partida el miércoles de un moderno destructor de la Marina Británica, el "HMS Dauntless", del puerto de Portsmouth (sur de Inglaterra) para iniciar una misión de seis meses en el Atlántico Sur, no debería ayudar a reducir la tensión entre los dos países.

Aunque el gobierno británico indicó desde el principio que se trataba de una "misión de rutina", su próximo despliegue llevó al gobierno argentino a denunciar una "militarización" del conflicto, incluso ante la ONU.

Las tensiones entre estos dos países del G20 se iniciaron a principios de 2010, con el inicio de la exploración petrolera en las Malvinas por parte de varias compañías británicas, pero se agudizaron en los últimos meses.

En medio de esta escalada, veteranos y familiares de víctimas se congregaron en una sencilla pero emotiva ceremonia en el National Memorial Arboretum de Alrewas, en el centro de Inglaterra, para recordar a los muertos y a los que regresaron vivos del conflicto, y rezar por la "reconciliación" entre los dos países.

El comandante Peter Mosse, quien capitaneó la fragata "HMS Embuscade" durante la guerra, lamentó que los crecientes problemas internos del gobierno militar argentino de la época llevaran en 1982 a esa guerra "innecesaria".

"A medida que la relación se deterioraba y había disturbios en las calles, y Argentina se había quedado sin dinero, la presión era tal que vieron en las Malvinas una causa con la cual podían unir al país", declaró a la AFP. "Fue una triste distracción", agregó.

Una vela prendida por Margaret Allen, la viuda de un soldado que murió en un bombardeo, permanecerá encendida durante los 74 días que duró el conflicto.

El mismo Arboretum albergará el 20 de mayo el acto de mayor relevancia del conflicto, cuando se inaugure un nuevo monumento dedicado a los miembros de las fuerzas armadas británicas fallecidos en la guerra.

RDS