Beijing. El gobierno de Corea del Norte presentó a Estados Unidos un recibo por 2 millones de dólares para la atención hospitalaria de Otto Warmbier, el estudiante universitario estadounidense que fue detenido por Pyongyang, e insistió en que Estados Unidos firmara un compromiso para pagar la factura antes de liberarlo de su custodia en el 2017, según una fuente familiarizada con el caso.

En acto de entregar una factura, que no había sido divulgado previamente por funcionarios norteamericanos o norcoreanos, fue un acto de descaro, incluso, para un régimen como el norcoreano cuyas acciones son conocidas como agresivas.

Sin embargo, el enviado del presidente Trump para regresar a Warmbier a los Estados Unidos firmó un acuerdo para pagar la factura médica por instrucciones hechas por el presidente estadounidense.

No está claro si la administración de Trump pagó la factura o si el dinero fue utilizado para organizar las dos cumbres de Trump con Kim Jong-un.

La Casa Blanca declinó hacer comentarios al respecto. “No comentamos nada sobre las negociaciones sobre rehenes, por eso han tenido tanto éxito durante esta administración”, escribió la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, en un correo electrónico.

El 30 de septiembre pasado, Trump afirmó que su administración no pagó nada para sacar a los rehenes estadounidenses de Corea del Norte.

Warmbier, de 21 años, cayó en coma por razones desconocidas la noche en que fue condenado a 15 años de prisión con trabajos forzados en marzo del 2016. Fue condenado por haber arrancado un cartel de propaganda en un hotel de Pyongyang en las primeras horas del 1 de enero del 2016.