Moscú. EL PRESIDENTE Vladimir Putin reveló al término de su primera cumbre con Kim Jong-un que Corea del Norte necesita de garantías de seguridad internacional a cambio de renunciar a su arsenal nuclear.

Reunidos en la ciudad de Vladivostok dos meses después de las fallidas conversaciones de Kim con el presidente Trump, Putin expresó que si las garantías de Estados Unidos no son suficientes para Corea del Norte, entonces las conversaciones a seis bandas (China, Japón, Rusia, Estados Unidos y las dos coreas) podrían reactivarse una década después de que se diluyeran.

Los comentarios de Putin, presumiblemente reflejando los puntos de vista de Kim, refuerzan el intento de Corea del Norte de vincular la seguridad y la cancelación de las sanciones como demandas para reactivar las negociaciones sobre el posible desmantelamiento de su programa nuclear.

Corea del Norte ha presionado por una declaración de paz para poner fin formalmente a la Guerra de Corea, que terminó en un armisticio en 1953, pero sin un pacto de paz.

“Nadie está en posición de darle (a Corea del Norte) las garantías de seguridad que les gustaría tener”, indicó Andrei Lankov, un experto sobre el tema de Corea del Norte en la Universidad Kookmin en Seúl. “Quieren una garantía no sólo contra un ataque externo, sino también contra un posible descontento interno. A fin de cuentas, eso no es bueno para arrancar las negociaciones”.

Putin comentó que tocará el tema de la seguridad en nombre de Kim con Beijing y Washington.

“Compartimos intereses con Estados Unidos. Defendemos la desnuclearización total”, dijo Putin a los reporteros después de su reunión mucho más larga de lo esperado con Kim en la costa rusa del Lejano Oriente.

Para el Kremlin, ansioso por participar en las conversaciones nucleares de alto nivel, la cumbre con Kim muestra el creciente papel político de su país en el mundo.

Sería un error, expuso Putin, no involucrar a actores regionales como Rusia y China, y creer que Estados Unidos y Corea del Sur resolverán el problema de la península de Corea. “Es poco probable que cualquier acuerdo entre dos países sea suficiente”, manifestó.

Coro y baile

La reunión entre Putin y Kim duró más de dos horas, el doble de lo programado.

Después de la comida, los dos líderes asistieron a un concierto de coros y bailes rusos con la participación de algunos artistas norcoreanos.

Para Kim, el haberse reunido con un líder mundial como Putin representó una oportunidad para salvar la cara después del fracaso en su segunda ronda de conversaciones con Trump en Hanoi.