Londres. La enorme tensión política en Reino Unido por el Brexit va a llevar al día de hoy a una confrontación casi sin precedentes en la Cámara de los Comunes, donde un amplio grupo de diputados intentará arrebatar al gobierno de Boris Johnson el control sobre el proceso de salida británica de la Unión Europea (UE), aplazando su implementación.

En caso de que los rebeldes tengan éxito en su iniciativa, el primer ministro se negará a solicitar esa prórroga a Bruselas y estará dispuesto a convocar elecciones anticipadas para el próximo 14 de octubre, cita ante las urnas en la que los votantes tendrán que elegir entre su plan para un Brexit duro, ir a un divorcio más amistoso o permanecer dentro del club europeo.

Varios partidos de la oposición (laboristas, liberales y nacionalistas escoceses, entre otros) esperan contar hoy con el apoyo de los conservadores más proeuropeos para iniciar los trámites de una ley que obligará al gobierno a pedir un retraso de tres meses en la fecha del Brexit (del 31 de octubre al 31 de enero), siempre que no haya un pacto previo con Bruselas para ejecutar un divorcio ordenado.

Pero Johnson considera que esa moción, en caso de prosperar, echaría por tierra su estrategia de mantener viva la posibilidad de un Brexit caótico, como arma negociadora con la que extraer concesiones de la UE en las próximas semanas. Con el objetivo de impedir que un elevado número de sus propios parlamentarios vote con la oposición (unos 20 podrían rebelarse), el primer ministro ha amenazado con echarles del partido e impedir que se presenten a las próximas elecciones.

Si aun así prospera la norma para retrasar el Brexit, el jefe del Ejecutivo se plantea convocar unas elecciones generales para el 14 de octubre, tres días antes de la próxima cumbre europea. En un comunicado leído en Downing Street, tras una reunión de su gabinete, Boris Johnson dijo que su deseo no es ir a unos comicios, pero tampoco está dispuesto a acudir de nuevo a pedir una prórroga “sin sentido” a Bruselas.

Según la legislación, una mayoría  de dos tercios de los Comunes debe aprobar la convocatoria de unos comicios anticipados. El líder laborista Jeremy Corbyn apoya su celebración, por lo que no debería haber problemas para que salgan adelante. Tony Blair avisó a Corbyn de que esta votación puede dar una amplia mayoría a Johnson, ante la división existente entre los partidos proeuropeos.

Elecciones, para los conservadores

La idea de Johnson es aglutinar todo el voto pro-Brexit, mientras laboristas, liberales, nacionalistas y verdes competirán por los partidarios de seguir en la UE. Según un análisis de J.P. Morgan, los conservadores podrían obtener 339 escaños (la mayoría está en 316).