Alemania reportó hoy la muerte de otra persona por infección con la bacteria Escherichia coli (E.coli), con lo que aumentó el número de muertos a 26 en ese país, más otro en Suecia, asimismo informó que hay 2,800 casos infecciosos.

El Instituto Robert Koch de Virología de Alemania resaltó que, sin embargo, cada vez se presentan menos casos de contagio con E. coli, que puede ocasionar diarrea hemorrágica y colapso renal.

Nuevos análisis bacteriológicos del Instituto alemán de Valoración de Riesgo no arrojaron nuevas informaciones sobre el posible foco de contagio con esa bacteria, luego que el miércoles se encontraron pepinos contaminados con E.coli en Magdeburgo.

Desde principios de mayo pasado, cuando se detectaron los primeros casos de pacientes contagiados con E.coli, se han anotado un total de 2,800 personas infectadas con la bacteria, de las cuales la mayoría reside en el norte de Alemania.

En 722 de esos casos se presentó el síndrome hemolítico urémico, que puede ocasionar una anemia hemolítica (falta de glóbulos rojos), así como escasez de plaquetas e insuficiencia renal.

De los 26 fallecimientos registrados hasta ahora en Alemania, 18 se debieron a complicaciones por dicho síndrome, cuyo síntoma es la diarrea hemorrágica.

Los alemanes se mantienen reservados frente al consumo de verduras y frutas crudas, luego que las autoridades de salud lanzaron una alarma en semanas anteriores respecto a los pepinos, las lechuga, los tomates, la soja y el frijol.

Si bien hasta ahora no hay pruebas contundentes que confirmen que el foco del contagio provenga de dichos alimentos, los alemanes prefieren abstenerse de ellos hasta no contar con mayor información.

Esas medidas han ocasionado fuertes pérdidas en el sector agrícola europeo, mientras que en días anteriores surgieron tensiones en el ámbito político después que los agricultores españoles criticaron a las autoridades alemanas.

Las autoridades de salud de Alemania alertaron contra el consumo de pepinos españoles, tras realizar averiguaciones en torno a los primeros casos de muerte por contagio con E.coli.

Si bien días más tarde se corrigió tal alerta, debido a que en pruebas posteriores no se comprobó que el foco de dicha bacteria procedía de esa verdura, en Alemania se mantiene un bajo consumo de pepinos, tomates y lechuga.

Representantes de España ante la Comisión Europea resaltaron por su parte en Berlín que si bien su país se abstendrá de emitir una demanda contra Alemania por daños al sector agrícola, éste no podrá intervenir en el caso de demandas privadas contra autoridades regionales.

La Comisión Europea incrementó la ayuda económica prevista para los agricultores que han resultado afectados por la crisis de la bacteria E.coli a 210 millones de euros (unos 305 millones de dólares), 60 millones de euros (87 millones de dólares) más de lo que se había estipulado en un principio.

DOCH