Más de 200 personas murieron el sábado y el viernes anterior durante nuevos enfrentamientos tribales relacionados con el robo de ganado en la frontera entre dos estados de Sudán del Sur, afirmó este lunes a la AFP el gobernador de uno de ellos.

"El número de muertos es de 223 y 150 personas resultaron heridas", declaró Kuol Manyang, gobernador del estado de Jonglei, de donde partieron miembros de la etnia Murle para atacar a comunidad Nuer en el interior y alrededor de la ciudad de Romyieri, en la frontera entre Jonglei y el estado vecino del Alto Nilo.

"Al parecer unas 300 mujeres y niños fueron secuestrados" y 100,000 bovinos robados durante los ataques, el viernes y sábado, agregó Manyang, precisando que los ataques comenzaron a las 04H00 (01H00 GMT) el viernes.

Este balance no pudo ser confirmado de fuente independiente, en una región donde el número de víctimas varía a veces de manera muy importante, según las fuentes.

La zona afectada está muy aislada y desprovista de carretera y de red telefónica móvil.

La ONG International Medical Corps (IMC), que opera en Akobo, una localidad de Jonglei, situada a cinco horas por barco de la zona de los ataques, indicó en un comunicado el lunes que atendió a 63 personas, 60 por "heridas de bala, así como fracturas y heridas leves".

Estos ataques al parecer son en represalia a una anterior serie de ataques similares realizados en la misma zona en enero por una milicia Nuer, que cuenta con unos 8,000 jóvenes reforzados por miembros de la etnia Dinka contra poblados Murle.

Un responsable local había hecho un balance entonces de 3,000 muertos. La ONU había estimado por su parte que "decenas, tal vez centenares" de personas murieron, sin poder dar un balance preciso.

RDS