Londres. El gobierno británico ha prometido reiteradamente que pondrá fin a la libre circulación de personas de la Unión Europea (UE) cuando Gran Bretaña abandone el bloque en el 2019. Pero hasta reconoció que, en la práctica, eso no será así en la frontera irlandesa.

Londres indicó que no debe haber puestos fronterizos o revisiones electrónicas entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda después del Brexit, argumentando que los nuevos proyectos de aduana que propuso el martes permitirían la libre circulación de bienes.

Eso implica libertad de circulación en la frontera para ciudadanos británicos, irlandeses y del resto de la UE. Cuando Gran Bretaña haya abandonado el grupo, los ciudadanos de la UE podrán transitar sin pasar controles desde Irlanda a Irlanda del Norte y hacia otras partes de Gran Bretaña.

Pero para algunos analistas este hecho da la impresión de que Londres quiere utilizarlo como una puerta trasera para hacer avanzar su idea de seguir beneficiándose del mercado único europeo sin tener que asumir los costos correspondientes.

Muchos británicos que votaron el año pasado en favor de que Gran Bretaña abandonara la UE dijeron que una de las razones principales de su voto fue el deseo de volver a tener el control de la inmigración.

En un documento en el que explican su propuesta para la frontera entre Irlanda del Norte e Irlanda después del Brexit, el gobierno británico insistió en que podrá controlar quién puede asentarse en Gran Bretaña a través de permisos de trabajo y otras medidas.

¿Qué hacer con la frontera?

Irlanda del Norte es un asunto espinoso en las conversaciones del Brexit, porque tiene la única frontera terrestre de Gran Bretaña con la UE, y porque una frontera abierta ha ayudado a fomentar la prosperidad económica que apuntala el proceso de paz en Irlanda del Norte.

El canciller irlandés, Simon Coveney, comentó que sigue habiendo puntos importantes sin respuesta en la propuesta de una frontera invisible . Pese a ello, recibió positivamente el compromiso de mantener el Acuerdo de Viernes Santo y el Área Común de Circulación, así como los esfuerzos para mantener la financiación para los programas relacionados con la paz en la región fronteriza, pero advirtió que cumplir las aspiraciones en el documento sería difícil.

Reino Unido presentó dos opciones sobre aduanas a la UE el martes. La primera opción no incluiría ningún tipo de control aduanero, mientras que la segunda detalló unos controles de aduana muy simples .

Sin embargo, la idea fue recibida con escepticismo entre algunos de los que pronto serán exsocios europeos de Reino Unido. Incluso un funcionario de la UE calificó la idea de la frontera invisible como una fantasía.