Roma. El gobierno del primer ministro italiano Giuseppe Conte se enfrenta a una crisis porque pierde la mayoría en el Congreso debido a una confrontación interna.

Las renuncias de la ministra de Agricultura, Teresa Bellanova y de la titular de Igualdad, Elena Bonetti, miembros del partido Italia Viva, del ex primer ministro Matteo Renzi, representan una amenaza para el gobierno, que pierde el apoyo de ese pequeño pero decisivo partido para mantener la mayoría en el Parlamento.

La dimisión fue anunciada en una conferencia de prensa por Renzi, quien desde hace semanas lanza ataques, vetos y ultimátums internos a Conte, quien lidera una coalición entre los antisistema del Movimiento 5 Estrellas (M5E), el Partido Democrático de centro-izquierda (PD) y el izquierdista Libres e Iguales (LeU), por gastar miles de millones de euros prometidos por la Unión Europea para reactivar la economía y por su gestión de la pandemia.

“Ser responsable significa enfrentar los problemas, no esconderlos”, dijo en una conferencia de prensa Renzi, quien puede enfrentar una reacción popular por desencadenar una crisis en un momento tan difícil.

La crisis de gobierno deja a Italia sin timón en medio de una pandemia que hasta ahora se ha cobrado más de 80,000 vidas y ha sumido a la economía en la peor recesión de la posguerra.

Horas antes, Conte había hecho un último llamamiento a Renzi para que se mantuviera dentro de la coalición cuatripartita, que asumió el cargo en agosto del 2019, diciendo que estaba convencido de que la unidad del gobierno podría restablecerse si había buena voluntad de todas las partes.

¿Nuevo gobierno?

No estaba claro de inmediato qué harían Conte, o sus principales aliados, el Movimiento 5 Estrellas y el Partido Demócrata (PD) de centro izquierda.

Un escenario posible sería que los partidos de la coalición trataran de renegociar un nuevo pacto con Italia Viva, que casi con certeza abriría el camino para una importante reorganización del gabinete, con o sin Conte a la cabeza.

Si la coalición no puede ponerse de acuerdo sobre el camino a seguir, es casi seguro que el presidente Sergio Mattarella intente formar un gobierno de unidad nacional para hacer frente a la emergencia sanitaria.

Si eso falla, la única opción sería una votación nacional.

Renzi declaró a la prensa que pensaba que se podrían evitar las elecciones y dijo que estaba seguro de que se podría encontrar una mayoría en el parlamento para respaldar un nuevo gobierno.

Italia Viva, que tiene un apoyo de los votantes por debajo de 3% está luchando por seguir siendo relevante.