Otros cinco cadáveres fueron detectados hoy a bordo del crucero Costa Concordia, encallado la noche del viernes pasado frente a la isla italiana de Giglio, informó el cuerpo de buzos de la Guardia Costera, que realiza las labores de rescate.

Precisó que a primera hora de la tarde iniciaron las operaciones para recuperar los cinco cuerpos, con los que aumenta a 11 el balance oficial provisional de víctimas del naufragio.

REVELAN GRAVACIÓN DE LOS HECHOS

La guardia costera italiana suplicó al capitán del crucero accidentado que regrese a su barco, de acuerdo a grabaciones divulgadas el martes, mientras que equipos de buzos encontraron otros cinco cuerpos en el casco semihundido del Costa Concordia.

Hasta el momento hay 11 muertos y 24 personas, entre ellas un grupo de turistas alemanes, permanecen desaparecidas cuatro días después de que el enorme crucero con 4,200 pasajeros y tripulantes a bordo encalló contra las rocas de una isla en Italia.

El capitán Francesco Schettino fue arrestado el sábado acusado de homicidio involuntario y de abandonar el barco antes de que todos hubieran sido evacuados.

El martes, los equipos de rescate utilizaron explosiones controladas para entrar en el crucero, en una carrera contra reloj para buscar sobrevivientes.

Antes del hallazgo de los cinco cuerpos, los desaparecidos eran 14 pasajeros alemanes, cinco italianos, cuatro franceses y dos estadounidenses más cuatro tripulantes de Italia, Perú, India y Hungría.

Los dueños del Costa Concordia acusaron a su capitán de causar el desastre del viernes al virar el barco demasiado cerca de la costa, donde golpeó contra una roca, en un audaz "saludo" a los residentes de la isla de la Toscana, en la costa mediterránea italiana.

El diario Corriere della Sera publicó lo que describió como una grabación de las comunicaciones de radio entre la costa y el barco, en la cual los guardias costeros le ordenaron insistentemente al capitán que regresara a la embarcación.

"Escúcheme, Schettino, quizás se haya salvado de la fuerza del mar pero le haré pasarlo mal. Le haré pagar por esto. Maldita sea, !vuelva a bordo!", dice un guardia.

Las autoridades no confirmaron el origen de la grabación, pero el diario tiene buenas fuentes. Otros gritos que se escuchan de fondo le agregaron autenticidad a la evidencia.

El capitán negó los cargos y está previsto que en la mañana del martes se presente ante los jueces para ser interrogado.

Las tres explosiones fueron realizadas el martes por la mañana para permitir a los bomberos y a los buzos entrar en zonas del barco a las que hasta ahora no habían podido acceder.

"Ahora tendremos un mejor acceso a lugares de reunión del barco, donde pareciera que habría más posibilidades de encontrar a alguien, vivo o muerto", dijo el portavoz de los bomberos, Luca Cari.

"Llevarán micro-cámaras y estarán mirando simultáneamente en las pocas áreas secas y también en las mojadas", agregó.

El tiempo mejoró levemente desde el lunes pero el mar seguía aún agitado.

RIESGO POR EL COMBUSTIBLE

El gran transatlántico se deslizó un poco el lunes, amenazando con hundir 2.300 toneladas de combustible en las aguas de la reserva natural del Mediterráneo que lo rodean.

El deslizamiento obligó a los equipos de rescate a suspender sus labores para intentar encontrar alguien aún vivo tres días después de que volcase la embarcación, que descansa sobre una pendiente irregular frente al turístico puerto de la isla de Giglio.

La mayoría de los 4,200 pasajeros y la tripulación sobrevivió, a pesar de las horas de caos.

El barco de 114,500 toneladas, uno de los transatlánticos de pasajeros más grandes en sufrir un siniestro, se fue a pique tras chocar con una roca en el momento en el que se servía la cena el viernes por la noche. Rápidamente volcó sobre un costado, dejando al descubierto un gran agujero por debajo de su línea de flotación.

Luciano Roncalli, un dirigente de la brigada de bomberos, dijo a Reuters que todas las zonas no sumergidas del crucero ya habían sido inspeccionadas, lo que indicaba que había pocas esperanzas de encontrar más sobrevivientes en la parte sumergida de camarotes de lujo, canchas de tenis, bares y spas.

El ministro de Medio Ambiente, Corrado Clini, dijo que declarará el estado de emergencia por el riesgo de filtración del combustible del barco en las aguas cristalinas del Parque Nacional del Archipiélago de la Toscana. Hasta ahora no se ha detectado ninguna filtración de crudo.

El ministro indicó el martes por la mañana que dio a la compañía de rescate hasta el miércoles para diseñar un plan para extraer el combustible y 10 días para evaluar cómo mover el barco.

RDS