El presidente estadounidense, Joe Biden, trató de presentar un frente unido con el primer ministro japonés, Yoshihide Suga, para contrarrestar a una China cada vez más asertiva, en la que fue su primera cumbre cara a cara en la Casa Blanca desde que asumió el cargo.

Biden recibió a Suga para unas conversaciones que ofrecieron al presidente demócrata, investido en enero, la oportunidad de seguir trabajando en su promesa de revitalizar las alianzas de Estados Unidos que se desgastaron con el republicano Donald Trump.

China encabezó la agenda, subrayando el papel central de Japón en los esfuerzos de Estados Unidos para hacer frente a Pekín. Los dos líderes abordaron una serie de cuestiones geopolíticas, incluida Taiwán, y Suga dijo que reafirmaron "la importancia de la paz y la estabilidad en el Estrecho de Taiwán", una respuesta a la creciente presión militar de Pekín sobre la isla autogobernada y reclamada por China.

"Hoy el primer ministro Suga y yo hemos afirmado nuestro férreo apoyo a la alianza entre Estados Unidos y Japón y a nuestra seguridad compartida", dijo Biden en una conferencia de prensa conjunta en la Rosaleda de la Casa Blanca, calificando las conversaciones de "productivas".

"Nos comprometimos a trabajar juntos para afrontar los retos de China y en cuestiones como el Mar de China Oriental, el Mar de China Meridional, así como Corea del Norte, para garantizar un futuro de un Indo Pacífico libre y abierto".

Otras preocupaciones acuciantes en las conversaciones fueron el aumento de los movimientos militares de China cerca de Taiwán, su creciente control sobre Hong Kong y la represión de los uigures musulmanes en Xinjiang.

Suga dijo que él y Biden coincidieron en la necesidad de mantener conversaciones francas con China sobre sus actividades en la región del Indo-Pacífico.

La cumbre -la primera reunión en persona de Biden con un líder extranjero como presidente- se produjo pocos días después de que China envió 25 aviones, incluidos cazas y bombarderos con capacidad nuclear, cerca de Taiwán, que Pekín considera una provincia rebelde.

"Me abstengo de mencionar detalles, ya que pertenece a los intercambios diplomáticos, pero ya existe un reconocimiento acordado sobre la importancia de la paz y la estabilidad del estrecho de Taiwán entre Japón y Estados Unidos, que fue reafirmado en esta ocasión", dijo Suga.

En otro mensaje a China, Biden dijo que Estados Unidos y Japón invertirán juntos en áreas como el 5G, la inteligencia artificial, la computación cuántica, la genómica y las cadenas de suministro de semiconductores.

"Japón y Estados Unidos están profundamente comprometidos en la innovación y en mirar hacia el futuro", dijo Biden. "Eso incluye asegurarse de que invertimos y protegemos las tecnologías que mantendrán y agudizarán nuestra ventaja competitiva".