Teherán. La indignación de los iraníes continuó viva a pesar de que Irán negó haber intentado encubrir su responsabilidad en la tragedia del avión de pasajeros ucraniano derribado por error el 8 de enero cerca de Teherán.

Por tercer día consecutivo, se difundieron videos en las redes sociales que parecían mostrar manifestaciones, en particular en la Universidad Sharif de Teherán, en Sanandaj en el Kurdistán y en Isfahan.

Los manifestantes gritaban consignas hostiles a las autoridades de la República Islámica. En las redes sociales se hicieron llamados a otras concentraciones el martes, miércoles y jueves.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, acusó a Teherán de querer hacer todo lo posible para poner fin a las manifestaciones, y aseguró que Estados Unidos está al lado de los iraníes “en sus llamados a favor de la libertad y de la justicia”.

Las fuerzas armadas iraníes reconocieron el sábado su responsabilidad en la catástrofe del vuelo PS752 de Ukraine International Airlines, derribado por un misil iraní muy poco después de haber despegado de Teherán.

Sin embargo, el jueves y el viernes la Organización de la Aviación Civil iraní y el gobierno seguían negando la tesis del misil, mencionada desde el miércoles por el gobierno de Canadá.

Las 176 personas a bordo del avión, iraníes y canadienses en su mayoría, murieron en la catástrofe.

Este lunes, el vocero del gobierno iraní, Ali Rabii, aseguró que algunas autoridades del país fueron acusadas de “mentir y de intentar encubrir lo ocurrido”. “Verdadera y honestamente, ése no fue el caso. La verdad es que no mentimos”, aseguró.

“Lo que dijimos el jueves estaba basado en la información que había sido presentada al conjunto del gobierno, según la cual no había ningún vínculo entre el accidente y un (disparo de) misil”, agregó.

“Moderación”

El anuncio de la responsabilidad provocó una ola de indignación en Irán. El sábado por la noche, una ceremonia en homenaje a las víctimas en una universidad de Teherán se transformó en manifestación contra las autoridades al grito de “muerte a los mentirosos”, antes de ser dispersada por la policía.

El domingo por la noche, movilizaciones tuvieron lugar en Teherán, según videos publicados en las redes sociales que no pudieron ser verificados.

Advertencia a Reino Unido

Por otra parte, el ministerio británico de Relaciones Exteriores convocó el lunes al embajador iraní en Londres para protestar por la breve detención durante el fin de semana del embajador británico, Rob Macaire, en Teherán, anunció el portavoz de Downing Street.

“Fue una violación inaceptable de la Convención de Viena y debe ser investigada. Pedimos al gobierno iraní todas las garantías de que esto no volverá a suceder. La cancillería convocó hoy (lunes) al embajador iraní para transmitirle nuestras firmes objeciones”, afirmó el vocero. Pero Irán amenazó la noche del lunes con expulsar al embajador en caso de un nuevo error del gobierno de Reino Unido. Teherán “llama al cese inmediato de cualquier acción intervencionista y provocadora”. Irán reconoció que había detenido de forma breve a Macaire, cuando éste abandonaba una manifestación, el sábado, organizada en principio como una vigilia en memoria de las 176 víctimas.

El viceministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, sostuvo que “no fue detenido, fue arrestado por ser un extranjero no identificado en la marcha”.

Datos que cambian la historia

176 muertos

El vuelo 752 de Ukraine Airlines fue derribado el 8 de enero en Teherán.

8 enero

La primera reacción del gobierno iraní fue negar la autoría del derribo.

11 enero

Las fuerzas armadas de Irán reconocen que derribaron el avión.