Washington. El jefe del Pentágono, Mark Esper, marcó distancia con el presidente estadounidense Donald Trump y dijo que está en desacuerdo con usar a los militares para frenar la ola de protestas contra el racismo y la brutalidad policial.

En medio de las movilizaciones por la muerte de George Floyd, un ciudadano negro que fue asfixiado por un policía blanco en Minneapolis, Trump amenazó el lunes con desplegar a los militares para “arreglar rápidamente la situación”, lo que desató una ola de críticas.

Pero el jefe del Pentágono comentó: “No apoyo que se use la Ley de Insurrección”, indicó Esper que piensa que las tropas en activo “sólo deberían ser usadas como un último recurso y sólo en las situaciones más urgentes y graves”.

“Siempre he creído y sigo creyendo que la Guardia Nacional es más adecuada para prestar apoyo interno a las autoridades civiles en estas situaciones”, dijo en una rueda de prensa el secretario de Defensa, en referencia al contingente de reservistas.

Esper también se refirió a la polémica después de que el lunes Trump reprimiera una manifestación pacífica delante de la Casa Blanca para despejar la zona y posar con una biblia delante de una iglesia que fue dañada al margen de una manifestación el fin de semana.

El jefe del Pentágono admitió que fue un error posar junto a Trump.

“Hago lo posible por permanecer apolítico y por evitar situaciones que pueden parecer políticas”, indicó. “A veces lo logro y otras no”.

Trump, una amenaza

Jim Mattis, el exsecretario de Defensa de Donald Trump que renunció por su desacuerdo con la retirada de las tropas estadounidenses de Siria, acusó al presidente de tratar de “dividir” al país.

“A lo largo de mi vida, Donald Trump ha sido el primer presidente que no trata de unir a los estadounidenses, que ni siquiera pretende intentarlo”, dijo en un comunicado publicado el el día en línea por la revista The Atlantic.

“Al contrario, está tratando de dividirnos”, agregó el exgeneral de los marines que hasta ahora había evitado comentar directamente sobre el mandato del multimillonario republicano.

Mattis había optado por guardar silencio desde que renunció en diciembre de 2018, sin embargo, ahora lo rompe para criticar al presidente por su polémica decisión de depsegar el ejército para contolar los disturbios.

“Estamos presenciando las consecuencias de tres años sin un maduro liderazgo”, indica.

Mattis recuerda que en la época de los nazis el “divide y vencerás” se convirtió en una estrategia para ellos, sin embrago, señala Mattis, los estadounidenses optaron por “la unión hace la fuerza”.

En un día, dos militares toman distancia del presidente de Estados Unidos.