Osaka. El presidente Donald Trump enfrió su guerra comercial con China este fin de semana, y anunció que no se impondrían más aranceles. Muchas empresas están alentando el cambio, que ocurrió en el marco de la reunión de líderes mundiales del Grupo de los 20 (G20).

Trump y el presidente chino, Xi Jinping, acordaron seguir hablando, reavivar las esperanzas de un acuerdo pronto. Trump calificó su tiempo con Xi como “genial” y “hermoso”.

Muchos esperaban un reinicio en las negociaciones comerciales, que se derrumbaron hace dos meses, lo que llevó a Trump a aumentar los aranceles a los chinos y aplicar sanciones al gigante tecnológico de China, Huawei. Pero China obtuvo casi todo lo que quería de esta reunión: Trump acordó suspender más aranceles e hizo algunas concesiones con respecto a Huawei. A cambio, Xi acordó comprar más productos agrícolas de EU, dijo Trump.

Entre los ganadores de esta frágil tregua podría estar China, que tuvo una fuerte presencia en el G20. China ganó algunas concesiones de Estados Unidos. Trump acordó que no impondría aranceles a los 300,000 millones de dólares restantes de importaciones chinas mientras continúen hablando. Trump también hizo retroceder algunas restricciones a Huawei, que enfrentaba un futuro mucho más oscuro si no podía hacer negocios con las empresas tecnológicas de EU. A cambio, China acordó reanudar algunas compras de productos agrícolas de Estados Unidos.

Las minoristas estadounidenses (Walmart, Target, Amazon, etcétera) también tendrán un suspiro de alivio. Trump había amenazado con imponer aranceles a todas las importaciones chinas restantes, incluidos artículos como teléfonos inteligentes, productos para bebés y zapatos. Pero esas tarifas están fuera de la mesa por ahora. Esta es una gran ganancia para los minoristas que normalmente importan casi todos los productos para el principal período de compras navideñas en julio, agosto y septiembre.

En cuanto a los consumidores estadounidenses, las tarifas actuales de Trump le cuestan a una familia de cuatro aproximadamente 800 dólares más al año. Si hubiera seguido adelante con su amenaza de gravar con impuestos todas las importaciones chinas restantes, los costos de una familia típica se habrían más que duplicado a más de 1,800 dólares.

Otro de los ganadores fue Huawei, gigante tecnológico al que el gobierno de Estados Unidos ha acusado de usar sus teléfonos y otros productos para espiar a los estadounidenses. El Departamento de Comercio había impedido a las empresas estadounidenses hacer negocios con Huawei, pero Trump relajó la prohibición este fin de semana.

China abre más sectores a las inversiones extranjeras.

China aliviará o retirará las restricciones a las inversiones extranjeras en nuevos sectores a partir del 30 de junio, en tanto que Washington y Pekín decidieron reanudar las negociaciones comerciales.

Se “aliviarán o anularán” las restricciones a las inversiones en los sectores “del transporte marítimo, los conductos de calor en la ciudad, las salas de cine, la industria del espectáculo, algunos servicios de telecomunicaciones, la exploración petrolera y gasística”, anunciaron el Ministerio de Comercio y la Agencia de Planificación Económica.

A partir del 30 de julio, la “lista negativa” de las industrias vetadas y reglamentadas para las inversiones extranjeras pasará de tener 48 sectores a 40, precisaron las fuentes. (Con información de AFP)

Tregua comercial marca pauta para reforma de la OMC

Ginebra. El compromiso del presidente Donald Trump para no “desatar una guerra arancelaria” con China marca una pauta para impulsar la reforma a la Organización Mundial de Comercio (OMC), que busca cubrir las exigencias de la economía digital, los compromisos medioambientales y frenar la desaceleración económica mundial, aseguraron fuentes diplomáticas de Ginebra.

Las tensiones comerciales se han incrementado a raíz del proteccionismo implementado por Estados Unidos, tras imponer aranceles como una forma de impulsar su mercado y provocar una disminución del comercio internacional. Según datos de la OMC, las importaciones se han restringido 3.5 veces más respecto al 2012.

Al interior de la OMC se trabaja sobre la reforma que le garantice responder a los desafíos de la economía y modernizar el mecanismo de solución de controversias, sobrecargado por la rigidez de los procedimientos y los conflictos comerciales de interés entre los países, como aranceles, subvenciones y desconocimiento de las reglas del libre comercio regulado.

“El comercio internacional y la inversión son motores importantes del crecimiento, la productividad, la innovación, la creación de empleos y el desarrollo”, afirmó el director general de la OMC, Roberto Azevedo.

Este fin de semana, los líderes del G20 reconocieron la importancia de mantener viva a la OMC y “respaldar las reformas necesarias”, confirmó el representante de las 164 naciones que agrupan a la OMC.

Agregó que los líderes se comprometieron a trabajar de manera constructiva en el periodo previo a la 12 Conferencia Ministerial de la OMC en Nursultán (Kazajstán). “Este será un punto de referencia importante en nuestro trabajo y será posible lograr avances”.

La reforma de la OMC demanda de lograr un entorno de inversión y comercio libre, justo, no discriminatorio, transparente, previsible y estable, y mantener nuestros mercados abiertos, pugnó Azevedo.

La declaración de Osaka que incluye a EU establece: “Reafirmamos nuestro apoyo a la reforma necesaria de la OMC para mejorar sus funciones”. (Lilia González /enviada)