El presidente Donald Trump regresó de una reunión con el líder Kim Jong-un que incluyó brevemente una aventura sin precedentes en suelo norcoreano para un presidente de los Estados Unidos.

¿Y qué tenemos que mostrar para esa concesión histórica y la propaganda ganada por Kim? No hay ninguna concesión oficial de los norcoreanos. Sin embargo, lo que sí tenemos es un movimiento potencial en los objetivos, lejos de una península coreana totalmente desnuclearizada.

Cuando Trump regresó, el diario The New York Times informó que su administración está considerando la idea de un acuerdo con Corea del Norte que incluya un “congelamiento” en su programa nuclear, en lugar de la desnuclearización completa y total que la administración ha exigido.

El consejero de seguridad nacional, John Bolton, cuestionó el informe el lunes por la mañana. Él tuiteó: “Ni el personal (del Consejo de Seguridad Nacional) ni yo hemos discutido ni escuchado ningún deseo de ‘conformarnos con una congelación nuclear por Corea del Norte’”. Sin embargo, Bolton no negó que tal propuesta no esté sobre la mesa; simplemente está destacando que él y el consejo no han hablado de eso.

Incluso Bolton parece expresar en otro tuit la posibilidad de que esto venga de alguien más en la administración. “Éste fue un intento reprensible por parte de alguien de encasillar al presidente. Debe haber consecuencias”, escribió.

Sin aclarar visión

Pero si esto es un retroceso para EU, no sería sorprendente. Desde el principio, su definición de “desnuclearización” ha sido un tanto confusa, y ha habido varios momentos en los que sugería que era posible un acuerdo parcial.

En mayo del 2018, el secretario de Estado, Mike Pompeo, parecía sugerir que el objetivo final era proteger a Estados Unidos de cualquier posible ataque nuclear. Aunque dijo que Corea del Norte tenía que “deshacerse de su programa (de armas químicas) y misiles que amenazan al mundo”, no dijo específicamente que tenía que deshacerse de las armas nucleares existentes.

Después de la segunda cumbre en Vietnam, Trump declaró que un acuerdo estaba “listo para ser firmado” antes de optar por él, excepto que el acuerdo ni siquiera estaba cerca de la desnuclearización completa. Se trataba de cerrar una gran instalación nuclear, Yongbyon, a cambio de alivio de sanciones.

La sabiduría de un trato tan parcial está en el ojo del espectador. Basta con decir que Estados Unidos ha intentado este tipo de congelamientos antes, tanto de Bill Clinton como de George W. Bush, y que Corea del Norte no lo hizo.

También un acuerdo parcial que permita a Corea del Norte seguir siendo una potencia nuclear tendría cierta semejanza con el acuerdo con Irán que Trump lo ha definido como desastroso y que abandonó.