El Comité Judicial del Senado de Estados Unidos dio este jueves un primer paso hacia la nominación de la jueza conservadora Amy Coney Barret, propuesta por el presidente Donald Trump para la Corte Suprema.

La votación unánime, con todos los demócratas ausentes, deja abierto el camino para que el plenario del Senado apruebe definitivamente el lunes a Barret, cuyo ingreso a la Corte le dará un notorio giro a la derecha.

Los demócratas calificaron el miércoles de "farsa" al apurado proceso de confirmación de la jueza. Sostuvieron que se rompieron viejas promesas de los republicanos de no votar nominaciones a la Suprema Corte tan cerca de una elección presidencial.

"No daremos legitimidad participando en el proceso de esta nominación en el comité a solo 12 días de la culminación de una elección que ya está en marcha", dijeron los demócratas en un comunicado.

Pero el presidente del comité, el senador republicano Lindsey Graham, ignoró ese pronunciamiento y aprovechó la ausencia para proceder a votar la nominación cuatro horas antes de lo previsto.

"Ellos eligieron eso", dijo antes de la votación. "Yo elijo sacar adelante a la nominada. No vamos a permitir que se apropien del comité".