Brasilia. El presidente brasileño Jair Bolsonaro, un excapitán que nunca escondió sus simpatías por el régimen militar (1964-1985), volvió a la carga estos días cuestionando la veracidad de los informes oficiales sobre asesinatos y desapariciones cometidos por las autoridades de aquel periodo.

“Sobre la situación del 64, hay documentos de que (en esa época) se mató o no se mató. Eso es una bobera”, dijo el mandatario a periodistas en Brasilia.

Bolsonaro apuntó a la Comisión Nacional de la Verdad (CNV), cuyo informe publicado en 2014 concluyó que en los 21 años de gobiernos militares se cometieron 434 asesinatos, y que hubo cientos de detenciones arbitrarias y de opositores sometidos a torturas.

Apoya a Trump

Donald Trump, apoyó con entusiasmo el martes la idea de que su homólogo brasileño, Jair Bolsonaro, nombre a su hijo como embajador en Estados Unidos, en la última muestra de sintonía entre los dos gobernantes de derecha.

“Creo que es un gran nombramiento”, dijo Trump a periodistas, al considerar “excepcional” a Eduardo Bolsonaro, un abogado y legislador de 35 años.

“No creo que sea nepotismo”.

Contra Greenwald

Bolsonaro, volvió a referirse al periodista estadounidense Glenn Greenwald, quien publicó un intercambio de mensajes del equipo que investigó el caso Lava Jato, liderado por el exjuez Sérgio Moro, en un juicio que terminó con el encarcelamiento del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

“A mi entender, Greenwald cometió un crimen. En cualquier otro país ya estaría en otra situación”, aseveró, según la revista local Istoé y también la cadena Globo.

También dijo que Greenwald  enrareció el ambiente al “descalificar y desgastar” a Moro —ahora ministro de Justicia de Bolsonaro— y concluyó que “la invasión del teléfono es delito, punto final”. (Con información de AFP)