El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pareció usar la autoridad de su cargo para mantener a raya al republicano Mitt Romney en su último debate presidencial ayer por la noche, al remarcarle que no entendía los problemas de política exterior tan bien como él lo hace.

Esa idea brindó algunas de las líneas más duras de Obama durante la noche. Se burló de la afirmación de Romney de que Rusia es aún el enemigo geopolítico del país: Los años 80 le piden que les devuelva su política exterior .

Y, cuando Romney afirmó que Estados Unidos tenía el menor número de buques de guerra en décadas, Obama respondió que su oponente no entendía la marina de guerra moderna. Hay menos barcos -indicó-, pero también menos caballos y bayonetas .

Tenemos estas cosas que se llaman portaaviones, donde aviones aterrizan en ellos. La situación no se trata de un juego de mesa, donde contamos la cantidad de barcos , afirmó Obama.

Por su lado, Romney regresó a la crítica de que Obama había sido un actor débil y vacilante en el escenario mundial. Aseguró que Obama había demostrado su vulnerabilidad ante todo el mundo y que ha hecho muy poco para apoyar a los movimientos de liberación en lugares como Irán.

En ninguna parte del mundo la influencia de Estados Unidos es mayor de lo que fue hace cuatro años , expuso Romney.

Sin embargo, en varios puntos, Romney reconoció que habría hecho las mismas cosas que Obama. Manifestó que también habría impuesto sanciones económicas en contra de Irán, pero las hubiera empezado antes. Apoyó el exhorto de Obama a que el Presidente egipcio, Hosni Mubarak, dejara el cargo, pero afirmó que lo habría hecho con mayor anticipación.

Romney también expuso que habría apoyado la misión militar que mató a Osama bin Laden en Pakistán. Y también estuvo de acuerdo con el uso aviones no tripulados para asesinar a sospechosos de terrorismo en el extranjero, llevado a cabo por Obama: Estoy en favor por completo y creo que el Presidente tuvo razón .

El debate giró, en ocasiones, lejos del tema de política exterior. Una pregunta acerca de sus planes para pagar una expansión militar llevó a Romney a hablar de su rechazo al plan de salud de Obama.

En otro momento, Romney repitió los cinco puntos de su plan para crear puestos de trabajo. Obama respondió con un punto sobre la educación que tampoco tenía nada que ver con la evidente política exterior.

A medida que el debate continuó, los dos regresaron a temas y argumentos más conocidos. Romney criticó a Obama por lo que calificó como una gira de disculpas . Por su parte, Obama criticó a Romney por ser el ojo de críticas en el tema de política exterior.