Kabul. La campaña por la Presidencia de Afganistán comenzó oficialmente ayer, en víspera de las cruciales elecciones para elegir al sucesor de Hamid Karzai, en medio de continuas preocupaciones por los ataques de los talibanes y por la retirada de la mayoría de las tropas estadounidenses y de la OTAN a partir de este año.

Los 11 hombres que compiten para ganar las elecciones del 5 de abril tienen sólo dos meses para influir en los votantes.

Entre los principales candidatos están dos tecnócratas, Ashraf Ghani y Zalmay Rassoul, quienes se desempeñaron en posiciones clave dentro del gobierno de Karzai, que ha estado en el poder desde que los talibanes fueron derrocados en el 2001. La elección dará pie a la primera transferencia pacífica del poder a través de una votación en la historia del país.

Un ex Ministro de Relaciones Exteriores, Abdullah Abdullah, que compitió contra Karzai en las elecciones del 2009, y uno de los hermanos de Karzai, Qayoum Karzai, también son considerados como contendientes principales. A pesar de que su hermano competirá en la campaña, el Presidente afgano se ha comprometido a no tomar partido en la contienda.