Resulta determinante analizar a dónde se pretende llevar a la industria automotriz en el tema salarial. Sin embargo, el crecimiento de la productividad permite que el sector asuma el incremento salarial de los 2.3 dólares por hora actuales a los 16 dólares que reclama el vecino del norte en las negociaciones de la renovación del Tratado de Libre Comercio.

Así lo afirma el especialista de la industria automotriz Alex Covarrubias en una entrevista con Factor Capital Humano en la que señala que vienen cambios importantes que nuestro país debe empezar a tener en cuenta si quiere mantener su posición en el mercado global.

De acuerdo con Covarrubias, nuestro país tiene las posibilidades de asumir incrementos salariales: “En México, la industria puede aumentar los salarios. Hay desconocimiento de las condiciones específicas que la rodean”.

Aumento de la productividad

Alex Covarrubias explica que en la última década, la productividad en el sector automotriz ha aumentado entre 4 y 7%, según el año que se tome como punto de referencia. Sin embargo, en un país donde se han congelado los salarios “el comportamiento que hemos visto es que el lugar de aumentar, estos van a la baja. Mientras la productividad ha crecido de esa manera, los salarios incluso han decrecido en empresas y regiones específicas en tasas proporcionalmente diversas de 3 o 4 por ciento”, agrega.

Mientras en 2006 el salario estaba en promedio en 2.9 dólares la hora, once años después se ubica en 2.3 dólares.

“En los últimos 11 años han ocurrido cosas increíbles. Sin embargo, eso no se ha reflejado en los salarios. La actualización que hagamos este año no tendrá muchas variaciones, pero seguramente estaría entre 2.2 y 2.4 dólares diarios el salario; por dos sencillas razones. La primera es que es muy sensible al peso porque se devalúa, y la otra es el congelamiento salarial en México que tiene toda una eternidad”, explicó Covarrubias.

Sindicatos, poco interesados

Respecto a las organizaciones sindicales de este sector, independientemente de si pertenecen a la  a la Confederación de Trabajadores de México o son independientes, “no han hecho nada, pues sólo se han concentrado en buscar sus cuotas, en mantener contratos, pero no así a ver el comportamiento de la industria y de las posibilidades que hay para que esos trabajadores que en el 2011 eran 500,000 y que se han duplicado, puedan percibir salarios más justos y vinculados con la productividad.

Según Covarrubias, cuando empezó la renegociación del Tratado de Libre Comercio algunas empresas buscaron dar un aumento, pero éste quedó sin efecto porque la misma inflación se lo comió.

El especialista afirma que está claro el incremento del salario de 2.3 dólares a 16 dólares no se puede hacer de un sólo golpe y deber hacerse de manera “paulatina y quizá estableciendo plazos pero bien podría ser en 5 años. Es cuestión de aplicar una sencilla ecuación, hay inversión-trabajo-productividad y ello se refleja en el salario”.