El Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon) se preparan para atender las dudas que puedan surgirles a los pagadores de impuestos, ello ante la llegada de la declaración anual correspondiente al ejercicio fiscal del 2019.

Cada año, tanto personas morales como físicas deben presentar a la autoridad fiscal su declaración anual, la cual sirve para revisar e identificar los ingresos del contribuyente, así como sus gastos, Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) que emitió y las deducciones.

En el caso de las personas físicas, la declaración anual debe ser presentada durante el mes de abril de cada año.

En este sentido, el órgano recaudador puso a disposición de las personas físicas la herramienta de Simulador de la Declaración Anual de Personas Físicas 2019, al cual se puede acceder a través de la página web de la institución.

A través de esta herramienta, los causantes podrán encontrar la información que integrará la declaración anual, así como conocer su saldo a favor aproximado, en caso de tenerlo, o bien si cuenta con algún adeudo.

Ésta no es la primera vez que el SAT pone a disposición el simulador. Los dos años anteriores, los contribuyentes pudieron prepararse para cumplir con su obligación fiscal a través de esta herramienta, la cual sólo solicita el RFC del causante, su contraseña y capturar un captcha por cuestiones de seguridad.

Esta herramienta es una de las que ofrece el SAT para “facilitarle la vida” a los contribuyentes, uno de los puntos importantes que sigue el fisco desde la llegada de la nueva administración. El año pasado se presentó un total de 5.6 millones de declaraciones de personas físicas.

¿Qué hacer ante dudas?

La Prodecon recordó que, en caso de alguna duda, los contribuyentes pueden acudir a sus oficinas a recibir asesoría y atención para la declaración anual, sobre todo en caso de desconocer algún ingreso obtenido durante el 2019.

“Como parte de sus acciones para velar por los derechos de los contribuyentes y, en particular, del sector asalariado del país, el ombudsperson pone a disposición de los declarantes el servicio gratuito de asesoría para solucionar dudas previo al inicio del periodo para presentar la declaración anual”, informó la Prodecon.

El ombudsman fiscal agregó que los servicios gratuitos podrán encontrarlos en cualquiera de las 30 delegaciones con las que cuentan en la República, así como en sus oficinas centrales de la Ciudad de México.

Además, también pueden tener asesoría vía telefónica al (55) 1205-9000 o al (800) 611-0190, lada sin costo, de lunes a viernes en un horario de 09:00 a 17:00 horas.

Recordó que, en caso de observar un saldo a favor en el simulador, para solicitar la devolución al momento de presentar la declaración, es necesario contar con la contraseña si es que el saldo no supera 10,000 pesos; si el saldo oscila entre 10,000 y 150,000, además de la contraseña, se deberá seleccionar la CLABE interbancaria predeterminada en el sistema, y si el saldo a favor supera los 150,000, es indispensable el uso de la e-firma.

Los contribuyentes tienen derecho a presentar deducciones en su declaración anual, es decir, aquellos gastos que pueden disminuir los ingresos acumulables en la declaración.

En el caso de las personas físicas, éstas pueden deducir gastos médicos como los honorarios médicos, dentales y servicios de psicología y nutrición. Además de los gastos hospitalarios y medicinas incluidas en facturas de hospitales.

Los contribuyentes también pueden hacer deducible la colegiatura en instituciones educativas privadas, gastos funerarios, intereses por créditos hipotecarios, aportaciones para el retiro, transporte escolar, primas de gastos médicos mayores, y donativos.

Es importante mencionar que el monto total de las deducciones personales —excepto gastos médicos por incapacidad y discapacidad, donativos, aportaciones voluntarias y aportaciones complementarias de retiro, así como estímulos fiscales— no puede exceder 5 Unidades de Medida y Actualización anuales o 15% total de los ingresos, incluidos los exentos, lo que resulte menor.

ana.martinez@eleconomista.mx