Para algunas personas el automóvil es indispensable en su vida diaria, algo como una extensión de su personalidad, a tal grado de que lo llegan a utilizar como comedor, oficina y hasta de dormitorio, es por eso que para evitar que sufra una avería y gastar de más en su compostura acostúmbrese a realizar el chequeo y el servicio de su vehículo cada seis meses o 10,000 kilómetros, lo que le permitirá mantener la garantía de su vehículo.

Así como cada ser humano es diferente, con los automóviles sucede lo mismo: el servicio depende tanto de la marca como del modelo. Tenga en cuenta que los precios de dicho servicio oscilan entre 550 y 6,100 pesos.

De acuerdo con Estivalis Rubalcava, coordinadora de servicio de una agencia Ford, el servicio vehicular que se realiza en una sucursal especializada consta de dos etapas: la visual y la mecánica.

En la revisión visual, los especialistas se enfocan en el exterior del vehículo, su sistema de frenos y los molestos indicadores que podrían aparecer en el tablero.

Ya con el primer diagnóstico en mano, la segunda etapa la realiza el mecánico o técnico, quien hace una revisión a conciencia de los componentes tanto mecánicos como eléctricos previamente ya señalados en la primera etapa.

Regularmente el servicio consta de cambio de aceite, cambio del filtro de aceite, exploración, ajuste y rotación de llantas, chequeo de los niveles y revisión de las balatas delanteras y traseras.

Recuerde que los servicios no son iguales para el mantenimiento posterior, ya que algunos componentes del automóvil terminan su vida de uso al año o dos años.

Los costos de los servicios mecánicos que le realizan en las agencias varían en algunos casos debido a la zona geográfica o simplemente porque no todos los autos utilizan las mismas refacciones. Por ejemplo, en el caso del cambio de aceite, algunos modelos requieren mayor número de litros que otros o utilizan distintos filtros. La primera etapa del diagnóstico reflejará el gasto que tendrá que desembolsar en ese momento.

GARANTÍA

La póliza de garantía le da de una mayor seguridad en el cumplimiento de una obligación por parte de la agencia al cliente.

Contar con una garantía le otorga algunas ventajas: puede remplazar sin ningún costo alguna pieza que tenga un defecto de fabricación, es válida para que el servicio a su vehículo lo realice personal 100% especializado, siempre le instalarán piezas originales a su automóvil (pida las refacciones que fueron cambiadas) y en caso de que alguna falla persista en su vehículo y ya haya realizado el servicio, ya no tendrá que desembolsar otra cantidad extra a la que realizó en un principio.

Por lo general, la mayoría de las garantías cubren los posibles defectos en materiales, partes y piezas defectuosas, así como carencias de taller durante la fabricación del vehículo, además de que están sujetas a las excepciones mencionadas en dicho documento.

La garantía entra en vigor cuando pueda comprobar el defecto de fábrica de algunos de los componentes de su vehículo. Usted debe cumplir con todos los servicios de mantenimiento del vehículo establecidos en el programa de mantenimiento básico.

Tenga en cuenta que los costos del servicio no son tan accesibles, pero es preferible realizar dicho servicio con alguna agencia especializada a llevar su automóvil con uno de los miles de talleres mecánicos que existen en el país, ya que si en dicho taller se le realiza una manipulación mecánica o al sistema eléctrico del vehículo, la garantía pierde su validez automáticamente.

Después de cierto kilometraje o cantidad de años, la garantía de su auto en la agencia caduca, pero puede seguir acudiendo a ella para que le realicen un servicio cada seis meses o buscar un taller de su agrado. Por ejemplo, Speedee, taller especializado en servicios mecánicos, ofrece un procedimiento similar a las agencias y sus costos varían por servicio, según las características y desgastes de componentes mecánicos.