Al momento de realizar una compra, ya sea de un producto o servicio, a veces nos gana la emoción o la urgencia, pero ¿lee el contrato de adhesión antes de firmarlo?

Desafortunadamente, es muy probable que la respuesta sea no, debido a lo extensos y en ocasiones complejos que éstos resultan.

No hemos caído en la cuenta de que leer ya sea los contratos o las letras chiquitas nos podría generar ahorros.

En materia de telecomunicaciones y según información de la Procuraduría Federal de Consumidor (Profeco), los usuarios de servicios de telecomunicaciones enfrentan contratos de adhesión que les podrían llevar hasta cinco horas leer, lo que inhibe su derecho al acceso de información y conocimiento de los servicios contratados.

El artículo 85 de la Ley Federal de Protección al Consumidor define al contrato de adhesión como el documento elaborado por el proveedor para establecer en formatos uniformes los términos y condiciones aplicables a la adquisición de un producto o la prestación de un servicio.

Para Carlos Ponce, subprocurador de Telecomunicaciones de la Profeco, tener contratos tan extensos y complejos “viola el derecho de información de los consumidores. En protección al consumidor, se debe trabajar en la armonización y estandarización de contratos, hay principios básicos inamovibles, independientemente de los servicios que se provea”.

No obstante, AT&T y Movistar tienen los contratos “más rápidos en su lectura”, pues el tiempo que le podría llevar a un usuario leerlo es de hasta una hora.

En el marco del foro ¿Ganamos o perdemos los consumidores con la reforma de telecomunicaciones?, organizado por Observatel, se dio como referencia que la Profeco tiene registrados cerca de 300 datos de adhesión de servicios de telecomunicaciones.

De acuerdo con Ponce, “los contratos de adhesión son una piedra angular para detonar la competencia entre los proveedores de servicios”.

Asimismo, explicó que en la procuraduría cuentan con modelos de contratos de adhesión y sirven, entre otras cosas, para que las empresas no se pongan creativas, no repitan lo que dice la ley, ni se extiendan demasiado. La idea es que cada vez se apeguen más al machote, pues eso incluso les resultaría provechoso a las empresas a la hora de presentarlos ante la Profeco, ya que sería más rápida y eficiente la aprobación de los mismos.

Aunque el problema es que se cruzan tantas modalidades de servicios, paquetes y tecnologías, lo que hace compleja la homologación de los contratos.

Pero lo que sí se está planteando es reforzar la carátula de los contratos para que en ella se encuentre la información más importante, aunque el resto del contenido pueda digitalizarse y encontrarse en las páginas de internet, de las empresas o de la Profeco.

En el 2015, la Subprocuraduría de Telecomunicaciones fue creada y su objetivo es promover, proteger, asesorar, defender, conciliar y representar a las y los usuarios y consumidores frente a los proveedores, en calidad de concesionarios o autorizados, de servicios de telecomunicaciones.

Además, ¿sabías que existe la “Carta de Derechos Mínimos de los Usuarios de los Servicios Públicos de Telecomunicaciones”?

Es un documento que indica los derechos mínimos de los usuarios de los servicios públicos de telecomunicaciones, como la libertad de elegir, a la portabilidad y al desbloqueo.

Así como tener derecho a condiciones de contrataciones claras, justas y equitativas, a la calidad en el servicio y en el equipo terminal, a la información, a la privacidad y a la protección de datos personales, así como a la accesibilidad de los usuarios con discapacidad y al acceso gratuito a números de emergencia.

Sin embargo, una encuesta realizada por la Profeco reveló que 82% de los encuestados no conoce la Carta de Derechos aún cuando se la entregan en los centros de atención a la hora de contratar un servicio.

Por ello, Carlos Ponce hizo un llamado a “generar cultura de información: qué estoy comprando, cuánto voy a pagar, entre otras cosas”.

Obligaciones para todos

Por otro lado, en marzo pasado, la Secretaría de Economía publicó en el Diario Oficial de la Federación el proyecto de la Norma Oficial Mexicana 184, la cual establece los elementos normativos y las obligaciones específicas que los proveedores de servicios de telecomunicaciones deberán cumplir al comercializar servicios de telecomunicaciones.

Además de los requisitos mínimos que deben contener los contratos de adhesión para la prestación de los servicios de telecomunicaciones, los cuales, previa autorización ante la Profeco, podrán ser utilizados para normar la relación entre los oferentes y los consumidores.

Dicha norma oficial tiene como propósito garantizar la protección efectiva de los derechos de los consumidores y que los prestadores de servicios de telecomunicaciones ofrezcan información suficiente a los usuarios para que puedan tomar las mejores decisiones antes de definir su contratación.

De igual manera,especifica que los contratos de adhesión deben incluir los formatos, el desglose y los requisitos que deben tener los estados de cuenta así como los términos en que debe efectuar la facturación. También se fijan las condiciones en las cuales se debe llevar a cabo la instalación, suspensión e interrupción del servicio de telecomunicaciones.

Además de lo relacionado con las devoluciones y bonificaciones que deben garantizar los oferentes del sector.

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