Querétaro, Qro. Las condiciones de incertidumbre en la economía nacional e internacional, así como la capacidad ociosa en la industria del plástico, han detenido proyectos de expansión en las empresas de esta rama fabril.  

El presidente del Clúster de Plásticos de Querétaro, Venancio Pérez Gómez, explicó que actualmente están detenidos los proyectos de crecimiento hasta que exista una mayor certidumbre en el sector productivo.  

“La incertidumbre si frena proyectos definitivamente, porque muchos dicen: me espero, no arriesgo dinero, ¿para qué invierto, por ejemplo, en una nueva maquinaria, si a lo mejor con la que tengo ya puedo cumplir el volumen que me van a requerir? (…) Ahora hasta cierto punto sí están detenidas o restringidas las ampliaciones de capital”, refirió.   

Este escenario se presenta entorno a las presiones arancelarias que lanza el gobierno estadounidense y las implicaciones que estos anuncios tienen en la economía mexicana y en las actividades de comercio exterior.  

“Más que los temores, la situación se mantiene, afortunadamente muchos de los empresarios siguen echándole muchas ganas y siguen trabajando fuerte para poder salir adelante, independientemente de las políticas globales”, abundó.  

A este contexto, y a los elementos que inquietan a los industriales, se añaden los efectos que -dijo- podría tener en la economía mexicana la aplicación de aranceles para las exportaciones mexicanas que ingresen a Estados Unidos, lo cual derivaría en la devaluación del peso mexicano. 

Capacidad ociosa  

Al detenimiento en las inversiones por el entorno de incertidumbre, se añade la capacidad ociosa que existe en la industria y que llega hasta a 30% de las capacidades operativas de algunas compañías. Mientras en el primer trimestre se identificó una capacidad ociosa de hasta 40% en la industria, actualmente se han recuperado 10 puntos porcentuales.  

“Están frenados, porque ahora hay capacidad ociosa en la industria del plástico, entonces al haber capacidad ociosa se tiene espacio de tener un incremento de volumen sin necesidad de invertir (…) No hay proyectos por esa incertidumbre, como hay capacidad ociosa disponible, no se está pensando en invertir”, abundó.  

La mayor eficiencia de una máquina inyectora en la industria del plástico –ejemplificó- es operar a 24 horas, los siete días de la semana, ya que cuando pueda requerirse de una a tres horas para volver a operar, a lo que se añade el tiempo que esté sin producir, derivando en capacidad ociosa.  

“Entonces es pérdida, si no está produciendo es una pérdida, sí está trabajando, pero no tiene para llegar a la capacidad de 24 horas los siete días a la semana, eso implica que tiene todavía tenga 20, 30 o 40% de capacidad para producir”, refirió.  

El primer bimestre del año, el valor de producción de la industria del plástico y hule reportó un menor dinamismo en relación con el año anterior, al registrar un crecimiento de 3.6%, mientras que en el primer bimestre del 2018 la variación anual fue de 10.6%, de acuerdo con indicadores de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera.

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