De las nueve entidades que tendrán nueva jefatura de gobierno y gubernatura, Jalisco fue la única que presentó un crecimiento sostenido de su actividad económica en el corto plazo.

Según datos desestacionalizados del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en los primeros tres meses del 2018, el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) de Jalisco aumentó 5.5% a tasa anual, el mayor nivel desde el último trimestre del 2016 (6.4%), producto del dinamismo en manufactura, comercio y actividades primarias; además, en el periodo abril-junio del 2017 comenzó con una tendencia de aceleración.

El comercio jalisciense ascendió 7.3%, las industrias manufactureras 6.1% y la agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza 5.0%, es decir, fueron los sectores con los mejores resultado, que en su conjunto participan con la mitad del Producto Interno Bruto (PIB) estatal.

En la manufactura (con 22.0% de la economía), la fortaleza provino de alimentos, equipo de transporte, química y bebidas y tabaco.

Del grupo de territorios analizados, la Ciudad de México es la entidad que más aporta al PIB del país, con 17.5% del total; en los primeros tres meses del año, la actividad económica de la capital creció 2.2% a tasa anual, resultado que si bien supera los dos trimestres previos, aún está por debajo del aumento promedio de 4.2% entre el 2016 y la primera mitad del 2017.

Puebla, Yucatán y Guanajuato mostraron incrementos en su actividad económica, pero fueron menores respecto al lapso enero-marzo del 2017.

“Para la Ciudad de México, el menor ritmo de crecimiento de las actividades terciarias ha provocado una evolución moderada de su ITAEE, influenciada principalmente por el comercio que se ha visto mermado como consecuencia de la elevada inflación en los productos energéticos, principalmente en los combustibles”, comentó Héctor Magaña Rodríguez, coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey.

Eufemia Basilio Morales, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), comentó que Puebla y Guanajuato se han convertido en pilares económicos del país debido a su industria, “en el caso del estado del Bajío vemos que ha desacelerado ligeramente, pero no decrecido. El reto para el gobernador entrante será mantener la vocación exportadora del estado, estableciendo políticas dirigidas a ello, así como seguir con la misma estrategia de atraer Inversión Extranjera Directa”.

Para Puebla, la especialista agregó que la entidad ha logrado captar inversión estadounidense, alemana y canadiense que le ayudó a un crecimiento económico con fuerza, no obstante, dijo, más de la mitad de su población vive en pobreza; “la desaceleración del estado fue por una debilidad a nivel nacional, así como por una alta inflación”.

“Una de las prioridades de la siguiente administración será establecer políticas dirigidas a disminuir los niveles de pobreza en el estado e incrementar los salarios; debe ocuparse de velar por las condiciones y calidad de vida de la gente, es un estado que tiene todo para lograrlo, niveles de crecimiento alto, baja deuda, industrias sólidas”, manifestó.

Descensos

En el otro extremo, en los primeros tres meses del 2018 el ITAEE de los estados de Tabasco, Morelos, Chiapas y Veracruz registró caídas de 3.2, 2.5, 1.6 y 0.9%, respectivamente, las cuales son menos pronunciadas que en periodos previos.

En el 2017, la actividad económica de Morelos fue la siguiente: 12.0% en el primer trimestre, 4.0% en el segundo, -0.6% en el tercero y 4.1% en el cuarto.

“Esta entidad desaceleró como resultado de la merma laboral y del descenso de las remuneraciones; los niveles de inflación también son elevados, haciendo más difícil la situación. Esto es preocupante dado que afecta directamente el bienestar de los trabajadores y por consecuencia, el consumo, la parte más importante de la producción por el lado de la demanda”, ahondó la investigadora de la UNAM.

Tabasco lleva más de dos años en terrenos negativos y Veracruz, cinco trimestres, derivado de la disminución en la producción de hidrocarburos y los bajos precios del petróleo, ya que en ambas economías, en especial la tabasqueña, dicha actividad económica tiene un papel fundamental.

“El reto de los nuevos gobiernos será reactivar la economía, no sólo diversificando las actividades productivas, sino también incentivando al sector petrolero, que es la principal fuente de ingresos”, advirtió Basilio Morales.

El coordinador del CIEN explicó que “se deberá apoyar las actividades de extracción de petróleo y la producción de sus derivados, primero mediante la inversión en exploración en aguas profundas para el descubrimiento y posterior explotación de nuevos pozos petroleros, aprovechando la infraestructura existente”.

“Adicionalmente, se debe buscar diversificar la actividad económica de las dos entidades para que no dependan significativamente del petróleo, la adecuación de las terminales portuarias y la inversión en infraestructura marítima podría impulsar significativamente el comercio internacional y con ello, contar con un contrapeso en caso de que se llegue a presentar otra caída de precios del petróleo o incluso una menor producción del hidrocarburo cuando la explotación de pozos petroleros llegue a agotarse”, anadió.

Desde el segundo trimestre del 2016, el ITAEE de Chiapas muestras contracciones anuales; “la situación del estado es preocupante por las condiciones de bajo crecimiento, pobreza extrema y alto endeudamiento desde hace años. Se suma las afectaciones de los sismos de septiembre del año pasado, lo que incidió directamente en el desempeño económico de la entidad, sobre todo en precios y empleo,”, explicó Eufemia Basilio Morales.

En lo más alto

Baja California Sur encabezó la lista de los estados con los mayores incrementos anuales del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal durante los primeros tres meses de este 2018, con 21.4%, lugar que ha mantenido en el transcurso del último año; le siguieron San Luis Potosí (8.4%), Jalisco (5.5%), Hidalgo (5.1%) y el Estado de México (5.05 por ciento).

“El ritmo de crecimiento en San Luis Potosí obedece al buen desempeño de la industria automotriz que sigue siendo la manufactura de mayor crecimiento debido a los resultados favorables en el sector de la exportación. Baja California Sur se ha visto beneficiada por la actividad turística, no sólo por la gran afluencia de turismo internacional, sino por el progreso de la infraestructura hotelera y de entretenimiento que la entidad desarrolló en periodos pasados y que han comenzado a materializarse. Hidalgo y el Estado de México se han favorecido por el dinamismo de las exportaciones de productos agrícolas”, afirmó Magaña Rodríguez.

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