Puebla, Pue. Al menos cuatro industrias de bebidas y alimentos en general están analizando dejar de surtir para el próximo mes a los cinco municipios que conforman el triángulo rojo, debido a la constante de robos a las unidades repartidoras, dio a conocer el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Montiel Solana. 

Indicó que la ola de asaltos tiene atemorizados a los choferes de las empresas, quienes sólo quieren trabajar hasta las cuatro de la tarde en esas localidades, porque más tarde se exponen y es cuando han ocurrido los casos, que a la semana se contabilizan cinco. 

Señaló que los ayuntamientos de Tepeaca, Acatzingo, Quecholac, Tecamahalco y Palmar de Bravo, en la zona centro del estado, no están contribuyendo en garantizar la seguridad sobre todo cuando deben repartir mercancía hasta las comunidades más alejadas. 

Sin revelar nombres de las compañías afectadas, dijo que por parte del sector privado existe una “gran preocupación” de seguir atendiendo esa zona del estado, conocida por la extracción y venta ilícita de combustible, así como por asaltos al autotransporte de carga en carreteras.  

Otros delitos  

Las bandas delictivas que se dedicaban a la “ordeña” de ductos de Pemex migraron a otros delitos, debido a la operación que emprendió el gobierno federal, y ahora se dedican al robo de mercancías, según dijo el líder del CCE. 

“Tenemos conocimiento de algunas empresas que han decidido o están por definir dejar de hacer llegar sus productos, en el caso de nuestros socios hay cuatro de bebidas, abarrotes y material eléctrico”, abundó. 

Indicó que en esa zona, aun cuando hay presencia de la gendarmería y ejército, la incidencia delictiva no baja, de acuerdo a los reportes de los empresarios, quienes van a sacar de sus rutas esos municipios sino mejora, al dar un mes de plazo. 

Montiel Solana dijo que están siguiendo la misma medida que los avicultores de Tehuacán aplicaron por los continuos robos a unidades repartidoras en los municipios de Tecamachalco, Tlacotepec de Benito Juárez y Cañada Morelos, cercanos los dos últimos al triángulo rojo. 

Reconoció que los gobiernos estatal y federal aplican diferentes operativos para abatir tal ilícito, con mesas diarias de trabajo, módulos de denuncia y mayor interacción del sector privado con autoridades; sin embargo, “no bajan los casos como quisiéramos”. 

Mencionó que no hay más opciones para las empresas que están poniendo en riesgo a su personal, que dejó de repartir por las noches a pequeñas tiendas de autoservicio en la zona, para evitar más atracos, que igual pueden ocurrir a cualquier hora del día, porque las bandas criminales tienen a niños y mujeres como “halcones”, para reportar el ingreso de unidades repartidoras.

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