Cancún, Qroo. La historia de la hotelería organizada de Cancún está ligada a la figura de Roberto Cintrón. Un veracruzano de origen español que se inició en la llamada industria sin chimeneas desde el modesto cargo de recepcionista en la cadena Aristos en la ciudad de México.

Hoy en día, tras más de 25 años en el negocio, exalta las bondades de la industria, ya que como en muy pocas otras ramas la hotelería ofrece una gran movilidad laboral y, sobre todo, una vasta capacitación.

Es prácticamente como cursar una licenciatura, pero con toda la práctica profesional .

Al poco tiempo de ingresar como recepcionista, escaló puestos: primero Gerente de Alimentos y Bebidas, después de Operaciones, hasta que llegó al departamento de ventas. Se hizo con la Gerencia en poco tiempo y de ahí saltó a la cadena Camino Real. En esa cadena tuvo su primer oportunidad como Gerente General en la apertura de un hotel en Zacatecas. Pero surgió la oportunidad en Cancún, un lugar del que me enamoré desde la primera vez que lo vi .

UN CANCÚN DE LUJO

Llegó en 1984 para dirigir el entonces hotel llamado Club Lagoon (hoy Sunset Lagoon). Cancún era entonces un destino de lujo que poca gente podía pagar; no pasaba de las 5,000 habitaciones.

También era muy tranquilo, podías dejar la puerta de tu coche abierta toda la noche sin que te robaran nada… Las cosas han cambiado mucho desde entonces .

Ese Cancún estaba diseñado para atraer divisas a México, con turismo del más alto perfil económico. Todo era plan europeo y la oferta era muy selecta para poder alcanzar una buena cotización internacional.

Estaba diseñado para una baja densidad, con hoteles de no más de seis pisos. Obviamente eso ha cambiado .

TURISMO MASIVO

A más de 27 años de distancia, don Roberto considera inevitable el crecimiento de Cancún. El éxito atrajo a gente de todas partes; en 1987 casi se duplicó la oferta de cuartos y en 1988 nos pegó el huracán Gilberto, que fue el fin de ese Cancún de lujo .

Con un destino muy golpeado, los hoteleros se vieron en la necesidad de abaratar tarifas y abrirse a un turismo masivo que garantizara la recuperación de niveles de ocupación a costa de la devaluación del destino. Fue entonces que inició el auge del Spring Break y el crecimiento de los todo incluido .

Don Roberto impulsó entonces, como Presidente de la Asociación de Hoteles, la apertura del organismo a representantes de otras asociaciones de prestadores de servicios como la Asociación de Proveedores o la Asociación de Clubes Vacacionales.

Teníamos que agarrar más fuerza y fortalecer la promoción del destino . Ideó entonces el cobro de una cuota de 1% sobre todas las ventas relacionadas con la actividad turística para financiar las campañas promocionales del destino.

La idea surtió efecto y hubo gran aceptación entre el gremio hotelero. El exgobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva Madrid, también acogió muy bien la idea de generar mecanismos autofinanciables de promoción y se le adelantó a los hoteleros creando por ley el impuesto al hospedaje, que aún hoy está vigente.

De su mano también surgió la que hoy se conoce como la Oficina de Visitantes y Convenciones (OVC), que a través de un fideicomiso maneja los recursos de promoción. Él propuso al primer Director del organismo, José González Zapata, y desde entonces la OVC ha sido un instrumento que ha dado gran impulso a la difusión de Cancún como un destino de calidad internacional.

Don Roberto se siente agradecido con lo que Cancún le ha dado a él y su familia, y aunque sin el brillo de los años en que fue un destino de ultralujo, considera que Cancún aún tiene mucho que ofrecer. Los mejores años están aún por venir .

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