Monterrey, NL. Tras 20 meses de restricciones por el cierre de los cruces terrestres hacia Estados Unidos debido a la pandemia, la apertura programada para el próximo 8 de noviembre, coincide con la temporada más alta de compras de mexicanos en las ciudades fronterizas de Norteamérica, por el Black Friday y la época decembrina, por lo que se espera la reactivación económica en ambos lados de la frontera.

Esto debido a que el cierre de cruces terrestres hacia Estados Unidos impidió que los estadounidenses hicieran compras, consumieran en los restaurantes o buscaran atención médica o dental en México; en tanto, los habitantes de las ciudades de la frontera en México, sólo podían cruzar por razones de trabajo, pero no podían hacer compras o consumir bienes o servicios.

Esto habría provocado pérdidas millonarias en ambos lados de la frontera. De acuerdo con el diario Dallasnews.com, en los 19 meses que se mantuvo el cierre, los estados fronterizos de Estados Unidos habrían dejado de recibir 20,000 millones de dólares por la gente que dejó de cruzar desde México, según datos de José Iván Rodríguez, investigador del Centro para Estados Unidos y México, del Instituto Baker.

Por otra parte, “estadísticas del Laboratorio de Análisis de Comercio, Economía y Negocios de la UNAM, menciona que hasta el mes de julio de 2021, el cierre de la frontera terrestre dejó pérdidas en México por más de 55,300 millones de dólares”, comentó a El Economista, César Buenrostro, socio líder de Comercio Internacional y Aduanas, de KPMG en México.

Tan sólo en una encuesta que realizó la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) a 120 empresas de Ciudad Juárez, en mayo pasado, el 75% señaló que por el cierre de la frontera tuvo un impacto negativo, 21% no tuvieron afectación y 4% mostraron un impacto positivo, citó Buenrostro.

Casi el 6% de estas 120 empresas, indicaron que su clientela disminuyó entre 50% y 100%, y el 25% perdió una cuarta parte de sus clientes, “esto nos da una idea de que tan grande fue el impacto para las ciudades fronterizas de nuestro país”, recalcó.

“Considero que fueron más afectados los comercios de Estados Unidos porque los mexicanos dejaron de ir a comprar, hay estadísticas de que entre el 60 y 70% de los impuestos que se generan en las ciudades fronterizas de la Unión Americana, son de mexicanos que cruzan a pie o en vehículo y van de compras”, argumentó el especialista.

Entre el 8 y 14% del total de la economía de esas regiones depende del consumo de mexicanos, afirmó.

La Cámara de Comercio de San Isidro, California estimó que alrededor de 200 negocios cerraron durante la pandemia, Arizona también tiene reportes de afectaciones a los negocios. “Esperamos que con la apertura de la frontera, la economía de estas ciudades pueda reactivarse”, dijo César Buenrostro.

Auge industrial

Por otra parte, desde Tijuana hasta Matamoros ha habido un fuerte crecimiento industrial. Tijuana tiene uno de los niveles más bajos de desocupación de bienes inmuebles industriales, así como Monterrey y Ciudad Juárez, indicó a El Economista, Sergio Resendez, director general de Colliers International en Monterrey.

Esto se debe a que las exportaciones mexicanas no cerraron. Las exportaciones superaron su nivel pre pandemia, al pasar de 227,400 millones de dólares en el primer semestre de 2019 a 236,100 millones de dólares en el mismo periodo de este año, con una variación de 3.8%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Por otra parte, el comercio en las ciudades fronterizas de México se vio fortalecido porque la población tuvo que hacer sus compras de este lado, opinó Resendez.