Puebla, Pue. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) dio a conocer que más de 90 socios que tienen obras en proceso desde finales del año pasado, solo habrán de concluirlas en el primer bimestre; mientras que otros que tienen proyectos, los cuales representan 550 millones de pesos, esperarán hasta abril para arrancarlos.

Héctor Sánchez Morales, presidente del organismo con 300 socios, explicó que las obras en puerta se enfocan a edificios de oficinas y de departamentos en la angelópolis, debido al interés de repoblar y reactivar económicamente la zona del centro histórico.

Puntualizó que, por más intenciones que tengan para hacer obras, las condiciones en este arranque de año no son las adecuadas por el alza de contagios de Covid-19 y al mantenerse las medidas restrictivas.

Comentó que las nuevas inversiones se quedan detenidos, hasta que cambie el panorama por la pandemia, ya que hay demasiados riesgos en contagios.

Indicó que las constructoras con proyectos en proceso se retrasaron cinco meses por los cierres desde finales de marzo pasado, cuando inició la pandemia, debiendo retomar trabajos hasta septiembre, pero al 30% de capacidad en operaciones, lo cual no ayudó a que pudieran entregar a tiempo las obras.

“Es complicado pensar en aterrizar un proyecto pese a que hay mercado en el sector inmobiliario, pero es demasiado el riesgo en este momento y no pueden asumirlo los empresarios, si tienen en algún momento que parar obras de nueva cuenta”, ahondó.

Esperan licitaciones

Sánchez Morales dijo que buscar actividad en el sector privado es más seguro que en obras públicas, ya que las licitaciones se retrasarán más allá del primer bimestre, tratando de ser optimistas los constructores en plena pandemia de Covid-19.

Respecto a la carpeta de 210 propuestas que entregaron a la administración estatal encabezada por Miguel Barbosa, dijo que no tienen aún noticias sobre si elegirán algunas, pero esperan que sí ocurra, porque eso ayuda a la reactivación del sector local.

El banco de proyectos representa una inversión de 2,500 millones de pesos enfocados a infraestructura de salud, educación y carreteras, que han sido las prioridades de este gobierno local.

No obstante, recordó que hasta septiembre del año pasado fue cuando Barbosa Huerta emitió las primeras licitaciones, de las cuales ganaron socios de la CMIC 70% de 24, pero en las condiciones parciales de trabajo pues terminarán en marzo próximo.

A esto, el gobierno poblano tiene considerado terminar de ejercer casi 3,350 millones de pesos en infraestructura, recursos correspondientes al 2020, debido a que la pandemia obligó a suspender obras y licitaciones cuatro meses.