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¿Puede una persona ajena registrar tu número celular con el nuevo padrón de telefonía?

Una persona sí podría registrar un número telefónico ajeno, ya que los lineamientos actuales del nuevo padrón de telefonía no incluyen hoy un mecanismo especifico que impida este tipo de acciones.

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El nuevo padrón de telefonía arranca el 9 de enero de 2026. Ilustración EE: Nayelly Tenorio. Ilustración EE: Nayelly Tenorio

Nicolás Lucas-Bartolo

En el contexto de la implementación del nuevo padrón de telefonía móvil, una persona sí podría registrar un número telefónico ajeno, ya que los lineamientos actuales de esta iniciativa no incluyen hoy un mecanismo especifico que impida este tipo de acciones.

Y esto, además, porque la regulación mexicana con el padrón establece un principio fundamental: Cada operador es responsable de implementar los procesos tecnológicos necesarios para autenticar a sus usuarios, siempre que cumpla con los requisitos establecidos por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT).

Esto significa que la autoridad fija las obligaciones, pero deja en manos de los operadores concesionarios la elección de las herramientas tecnológicas para cumplir esas obligaciones.

Este enfoque no es nuevo, pues históricamente, los reguladores en telecomunicaciones no dictan tecnologías específicas, sino que establecen características técnicas y obligaciones en un marco tecnológicamente neutral, como durante su existencia promovió el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

“La razón es simple: La tecnología evoluciona más rápido que la regulación, y obligar a usar soluciones concretas podría volver obsoletas las normas en poco tiempo. Por ello, los lineamientos del padrón definen el 'qué' debe cumplirse, mientras que los operadores deciden el 'cómo', ya sea mediante plataformas digitales, validaciones biométricas, códigos QR o cualquier otro mecanismo que garantice la autenticación del usuario”, dijo Isabel Reza, directora general en Regulatory Experts: Telecommunications and Broadcasting.

Así, en la práctica, la posibilidad de registrar un número ajeno depende de los controles que cada operador de telecomunicaciones implemente.

A modo de ejemplo, BAIT exige que el usuario tenga acceso físico al teléfono mediante un código QR, mientras que otros operadores pueden optar por procesos menos estrictos.

Aun así, existe un incentivo económico claro: Ningún operador quiere perder clientes por errores en la vinculación de líneas, por lo que tienden a reforzar sus mecanismos de validación.

“Al final, aunque la regulación no impone una tecnología única, el mercado y la competencia empujan a los operadores a proteger la integridad de sus registros y asegurar que cada número esté correctamente asociado a su verdadero usuario”, dijo la directora de directora de Regulatory Experts: Telecommunications and Broadcasting.

En México, un nuevo marco legal en telecomunicaciones y una iniciativa de seguridad de alcance federal para combatir al crimen organizado dispusieron de la creación de un registro nacional de las líneas telefónicas móviles, lo que significa que cada línea celular tendrá que estar asociada de manera obligatoria a una persona física o moral y mediante el uso de la CURP de los usuarios, y para hacer todo eso se necesita de la infraestructura adecuada.

Concretar el registro no será sencillo, ya que en México existían cerca de 156 millones de líneas celulares con actividad en marzo del año 2025, última de las cifras que develó el ahora extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones, y cada número celular registrado significará un costo económico para la industria, porque en México no sólo las empresas del mercado móvil comercializan accesos celulares.

A modo de ejemplo, las empresas del sector fijo y satelital también soportan cerca de 2 millones de accesos celulares con los que complementan sus paquetes de servicios para mantenerlos atractivos, por lo que también tendrán que enfrentar gastos por el nuevo registro de números.

El objetivo de este padrón está en inhibir las acciones de la delincuencia organizada, pero el desafío para la industria de telecomunicaciones está en que la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones dio 30 días naturales para que las compañías del sector adecúen sus sistemas tecnológicos e inicien con los registros de todos esos números telefónicos desde el primer minuto del viernes 9 de enero de 2026 y hasta el día martes 30 de junio, cuando definitivamente empezarán a quedar desactivados, para contar sólo con acceso a servicios de emergencia desde el jueves 9 de julio.

La relevancia del reto es trascendente, porque toda la industria en su conjunto debería estar registrando de 930,000 líneas celulares por día, para llegar al 30 de junio con todo el mercado móvil validado con las identidades de las personas usuarias.

Las complicaciones técnicas se presentaron con los registros desde el primer minuto del viernes 9 de enero. Esas complicaciones significan un costo económico de 3.5 pesos más IVA por cada intento de tres posibles que, por ahora, deben abonar las compañías; y para los usuarios se traduce como una ida obligatoria al centro de atención de su proveedor, si no consigue registrar su número de manera remota.

Periodista de negocios para El Economista, con especialidad en telecomunicaciones e infraestructura. Es licenciado en comunicación y periodismo por la UNAM, con estudios posteriores en el ITESM Campus Ciudad de México, el ITAM y la Universidad Panamericana. Fue colaborador en Grupo Radio Centro, Televisa, El Financiero y Alto Nivel. Ha sido moderador en los congresos internacionales de Futurecom y NexTV Latam; y también es citado en diversos análisis sobre telecomunicaciones y radiodifusión de la OCDE, la GSMA y la ASIET.

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