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Fonatur impulsa a Acapulco como destino sostenible
El organismo busca posicionar al recientemente creado Centro Integralmente Planeado Acapulco-Coyuca como un modelo de turismo enfocado en la naturaleza, más ordenado y consciente.

Sebastián Ramírez, director general del Fonatur.
Con una visión de largo plazo, el Fondo Nacional de Fomento Turística (Fonatur) trabaja ya en dos objetivos de alcance internacional: impulsar el turismo comunitario y posicionar al recientemente creado Centro Integralmente Planeado (CIP) Acapulco-Coyuca como un destino turístico sostenible, resiliente y socialmente inclusivo, toda vez que ofrece una alternativa para promover un modelo de turismo enfocado en la naturaleza, más ordenado y consciente, evitando la masificación.
Así, el organismo creado en 1974 y dirigido por Sebastián Ramírez lejos de vislumbrar su desaparición (como se planteó en el sexenio pasado), pretende replicar los éxitos que se han logrado en los desarrollos de Cancún, Los Cabos o Ixtapa.
“Se busca contribuir activamente en la atención de retos estructurales del desarrollo turístico, como la concentración territorial del turismo, la desigualdad en la distribución de beneficios, y la vulnerabilidad ambiental y social de los destinos, en concordancia con el propósito de consolidar un sector turístico capaz de generar bienestar para las comunidades, atraer inversión estratégica y fortalecer la posición de México como un destino líder a nivel global”, se detalló.
En su Programa Institucional 2026-2030 también se destaca el interés de mejorar sus áreas de comercialización (a través de procedimientos de venta ágiles y transparentes que otorguen certeza jurídica a los inversionistas) y gestión de activos.
“El Fonatur posee una cartera de bienes, integrada a junio de 2025, por un total de 890 inmuebles disponibles para comercializar, distribuidos en los destinos turísticos de Loreto, Nopoló y Los Cabos en Baja California Sur, Ixtapa en Guerrero, Bahías de Huatulco en Oaxaca, Cancún y Cozumel en Quintana Roo, y Litibú en Nayarit”, se explicó.
En el documento se precisó que el interés de buscar el desarrollo debidamente equilibrado del sector porque la generación de beneficios socioeconómicos amplios y duraderos, sin criterios inclusivos y sostenibles, pueden afectar la competitividad y la reputación internacional de México como un destino comprometido con un turismo responsable, lo que puede impactar la meta de llegar a ser el quinto país más visitado a nivel mundial.
Negocios a mejorar
Actualmente, el Fonatur cuenta con diversas unidades de negocio: el RV Park Palma Linda, el paradero de autobuses Las Garzas y el campo de golf Palma Linda, ubicados en Ixtapa, el Club de Golf Acapulco, en Guerrero, el campo de golf Tangolunda y el Hotel Quinta Real, en Oaxaca; así como el campo de golf Litibú, en Nayarit.
“Sin embargo, estas unidades de negocio, de las cuales el 57% de estas son operadas por terceros, no han logrado generar beneficios económicos sustanciales ya que, aunque resultan rentables para los operadores privados, su diseño contractual y condiciones jurídicas no permiten que el valor generado se traduzca en ingresos proporcionales para la entidad”, se detalló.
Muestra de lo anterior, es que, en el periodo comprendido entre enero a agosto de 2025, los campos de Golf Litibú y Palma Real, solo le generaron el 11.68% del total de los ingresos obtenidos por la operación.
En consecuencia, el Fonatur se ve obligado a “destinar recursos presupuestales para cubrir costos operativos y de mantenimiento, lo que resulta contradictorio con el objetivo de que estas unidades funcionen como palancas de desarrollo económico y turístico. Máxime, que se tienen los elementos para que esto no sea así”.

