Alrededor de 3,500 trabajadores decidieron estallar la huelga como integrantes del call center Amatech perteneciente a Grupo Carso, debido a que la empresa ofreció como incremento salarial el 2.1%, cuando la demanda de los trabajadores fue de 12 por ciento.

Isaías González Cuevas, secretario general de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), dijo en entrevista que “es una ofensa lo que la empresa quiere otorgar a los trabajadores cuando la inflación que se ha reportado es de 5.8 por ciento”.

La Junta de Conciliación y Arbitraje, comentó González Cuevas, pidió que se llegara a un acuerdo; no obstante, los trabajadores decidieron estallar la huelga debido a que no se presentó ningún ofrecimiento por arriba de ese porcentaje.

Tras señalar que “no se pueden tener empresas ricas con trabajadores pobres”, González Cuevas declaró que esperan al menos 8% de incremento salarial, “se emplaza a huelga para lograr el equilibrio de los factores de producción, y la empresa es una empresa que gana, es una empresa rica”.

El dirigente sindical expuso que “el 2.1% como aumento es una burla, una ofensa; la canasta básica está arriba, ese aumento no alcanza para nada y es una incoherencia teniendo en cuenta que la inflación se encuentra en 5.85%” añadió.

A las 13:00 horas de ayer lunes los trabajadores colocaron las banderas rojinegras, pues no sólo se trata del incremento al salario, también esperan mejorar sus prestaciones como vales de despensa, caja de ahorro; sin embargo, el argumento es que en este momento no es el adecuado para cumplir con dichas peticiones.

Vale la pena recordar que el abogado Óscar de la Vega, socio de la firma D&MAbogados, previó que las negociaciones salariales tendrán complicaciones, ya que los niveles inflacionarios que se han reportado están por arriba del 5 por ciento. “Este año tendrá fuertes presiones; por ejemplo en el sector automotriz que ha cerrado acuerdos de 5%”, dijo el especialista.

pilar.martinez@eleconomista.mx