La firma de otro tratado comercial provocaría en el corto plazo un efecto de agudización del desempleo en los sectores en los que México no es competitivo, advirtió la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra).

Ante el inicio de las pláticas para celebrar un posible acuerdo comercial entre México y Brasil, sostuvo que pese a los numerosos tratados firmados por el gobierno mexicano desde que se liberó la economía en la década de los 80 del siglo pasado, 'no se ha diversificado el comercio'.

Para alcanzar un desarrollo sostenido de largo plazo, expuso, se debe avanzar en la diversificación comercial y también en las reformas internas, ya que la liberalización de las políticas en la materia no es un sustituto de los cambios internos, sino que debe ser un complemento.

A la fecha México ha firmado 11 Tratados de Libre Comercio con 42 países, un Acuerdo de Asociación Económica con Japón y seis Acuerdos de Complementación Económica con el Mercosur.

'A pesar de ello no ha diversificado su comercio', insiste el organismo industrial, aunque reconoce un aumento importante de las oportunidades de negocio para el sector empresarial mexicano.

Según un reporte, la liberalización comercial debe llevarse a cabo con mucho más cuidado que en las ocasiones anteriores, pues no se ha contado con las políticas complementarias que minimicen los efectos de la apertura y reduzcan las limitaciones de los sectores productivos para insertarse a los flujos del comercio mundial.

'Desde esta perspectiva, la firma de otro tratado provocaría en el corto plazo un efecto de agudización del desempleo en los sectores en los que el país no es competitivo, si se compara con los sectores equivalentes en Brasil, como es el caso del agropecuario', alerta.

En la actualidad, las nuevas condiciones del entorno mundial imponen una lectura integral de los aspectos del comercio, los servicios y la inversión, subrayó la Canacintra en publicación semanal 'Sinopsis económica', elaboradora por su Centro de Estudios Económicos.

En su opinión, la significativa disminución de aranceles de productos manufacturados que se ha llevado a cabo en el país en los últimos años, indica que hay poco que ganar en las negociaciones sobre productos industriales.

Por ello, plantea, en primera instancia debemos impulsar y fomentar una industria exportadora próspera, que cuente con incentivos para la adopción de tecnologías, y que tenga bajos costos en el comercio y transporte, y más y mejor infraestructura.

Lo anterior se puede lograr si se llevan a cabo las reformas estructurales que el país necesita y si se implementa una política industrial que refleje las necesidades de los sectores y las regiones.

'Debemos tener presente que la liberalización de las políticas comerciales no es un sustituto de las propias reformas internas, sino más bien deben ser un complemento de ellas', señala el organismo industrial.

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