El fabricante de automóviles Stellantis anunció este martes que suspenderá la producción en Viena del 18 de octubre al 31 de diciembre debido a la escasez mundial de chips.

"La industria mundial del automóvil se encuentra en una situación excepcional a causa de la actual crisis sanitaria del Covid-19", justificó el gigante formado por la fusión de PSA (Peugeot, Citroën, Opel) y FCA (Fiat, Chrysler).

"La producción se reanudará el 2 de enero de 2022 y se prevé una solución de desempleo parcial para los empleados para que la interrupción sea socialmente aceptable", informa.

Unas 460 personas trabajan en la planta de la capital austriaca, que produce para Alfa Romeo, Citroën, Fiat, Jeep, Lancia, Opel y Peugeot.

La crisis de los semiconductores perjudica considerablemente a los trabajadores de la industria automotriz.

La escasez de estos componentes se debe a una fuerte demanda para los automóviles que cada vez contienen más sistemas electrónicos.

Y en un contexto de reactivación de la actividad, los fabricantes se encuentran en competencia con otras industrias que también los necesitan (ordenadores, teléfonos inteligentes).