Fondos controlados por la familia del multimillonario mexicano Carlos Slim están en proceso de adquirir una gran parte de un fideicomiso de inversión para financiar el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, dijeron tres fuentes con conocimiento del acuerdo, mientras crecen dudas sobre el futuro del proyecto.

La colocación se da mientras el favorito hacia los comicios presidenciales del 1 de julio, Andrés Manuel López Obrador, amenaza con cancelar el aeropuerto en caso de ser electo y de impedir, por lo pronto, que se otorguen nuevos contratos alrededor del enorme proyecto.

Grupo Financiero Inbursa, a través de vehículos que incluyen a la Afore Inbursa, adquirirían alrededor de 13,000 millones de pesos (unos 702 millones de dólares) en certificados del fideicomiso de inversión especializado en infraestructura creado para financiar parte de la construcción de un nuevo aeropuerto en la capital.

La parte que obtuvo Inbursa es la más grande de todos los inversionistas, dijeron las fuentes, y representa más de una tercera parte de los 30,000 millones de pesos recaudados el viernes por la compañía responsable de la construcción del nuevo aeropuerto, GACM.

Inbursa también trabajó en el acuerdo como uno de los colocadores y vendió parte de los certificados a clientes, dijo una de las fuentes, que habló bajo condición de anonimato.

La asignación no es final sino hasta la próxima semana, dijo una de las fuentes. GACM no respondió a una solicitud de comentarios. Un portavoz de Inbursa declinó comentar.

Slim, quien es el hombre más rico de América Latina, tiene ya el contrato más grande del aeropuerto otorgado hasta ahora, que fue otorgado a un consorcio que incluye a una empresa constructora suya.

El contrato de 85,000 millones de pesos fue para un grupo que incluye a la española Acciona, la operadora Cicsa, de Slim, y varias firmas mexicanas, incluyendo a la constructora ICA.

La familia Slim posee alrededor del 57% de las acciones de Inbursa, según su último informe anual.